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Pax bautista
Los antecedentes los conocen de
primera mano los lectores de este portal: pocos días
antes de la Navidad del año pasado, altos dirigentes
de la Convención Bautista del Sur de Estados Unidos
(Southern Baptist Convention, SBC), comunicaron al
presidente de la Alianza Mundial Bautista (AMB) Billy Jwang
Kim y a su secretario general, Denton Lotz, que se saldrían
de la organización internacional bautista. Dicho y
hecho, el pasado 15 de junio se oficializó la decisión:
el próximo 1 de octubre la SBC dejará de ser
miembro de la “casa común” de los bautistas.
El anunciado divorcio de la ultraconservadora SBC llega sin
duda en el peor momento histórico -el que más
duele–, cuando la ABM prepara el Congreso del Centenario
en Birmingham, Inglaterra, en julio de 2005. La AMB, que agrupa
a 210 organizaciones bautistas en todo el mundo [en España,
la Unión Evangélica Bautista Española,
UEBE], perderá con la salida de la SBC el 0,48 por
100 de oarganizaciones afiliadas, pero el 32 por 100 de fieles.
De 47 millones de miembros bautizados en todo el mundo, pasará
a representar a 32 millones, toda vez que los “poderes”
de la SBC –en la que la política belicista de
Bush y la ola de puritanismo que impera en EE.UU. tienen un
fiel aliado– suman 15 millones de creyentes.
De la gravedad de la situación da fe el hecho, ciertamente
insólito, del encabezamiento de la declaración
hecha pública por la cúpula de la AMB el pasado
martes 22 y distribuida al punto en España por la UEBE:
“Nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución,
y la soportamos, nos difaman, y rogamos” (1 Corintios
4:12-13). Para depejar cualquier duda, el comunicado recurre
al diccionario Webster, que define una calumnia como: “la
declaración de cargos falsos o tergiversaciones que
difaman y dañan la reputación de otro”.
Denton Lotz justifica la declaración “por causa
de solicitudes de todo el mundo debido a tergiversaciones
y falsos entendidos difundidos por la prensa”. En el
texto, que conocen los lectores de este portal, la AMB se
defiende de las falsas acusaciones por parte de los líderes
de la SBC de “liberalismo que incluye la tolerancia
de la homosexualidad”, así como de “sostener
a las mujeres en el ministerio pastoral”. El tema tabú
de la tolerancia de la opción sexual y el cuestionamiento
del papel de la mujer-florero en la iglesia son interesadamente
pasados por la turmix de las “declaraciones
antiamericanas”, en clara referencia, sin citarlo, al
clamor mundial del no a la guerra.
No haber apoyado y, más aún, haber criticado
las guerras de Bush (Afganistán, Irak...) es en el
fondo todo el “delito” de la AMB. Obviamente,
la SBC hace caso omiso de nuestras raíces bautistas
de la Reforma Radical, que entronizó como valores fundamentales
la lucha por la libertad y la búsqueda de la paz.
Como miembro de una iglesia bautista, no oculto mi pena por
este doloroso golpe asestado a la AMB, que ve sensiblemente
mermados sus recursos. Los intolerantes se han salido con
la suya –esperemos que momentáneamente, pues
en EE. UU. el porcentaje de ciudadanos que condenan la guerra
ha pasado, gracias a Dios, del 41 al 54 por 100 en las últimas
semanas–.
Una vez más, gana la fuerza, en su intento de acorralar
a la tolerancia. Pero los bautistas del Sur de bien –que
los hay– deben recordar que "la paciencia tiene
más poder que la fuerza" (Plutarco). La cultura
de paz tiene raíces también en Estados Unidos.
Así, la AMB, lejos de perder la batalla, es ahora cuando
está en disposición de librarla y ganarla. "Quien
no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza",
dijo Benjamín Jonson.
¿Llegará la Pax bautista? Desde luego,
si de la UEBE dependiera –al igual que de las 209 organizaciones
bautistas restantes en el mundo agrupadas en la AMB–,
la paz en el seno de la Alianza Mundial Bautista, en el 99
año de su existencia, no se turbaría lo más
mínimo. A los dirigentes de la SBC hay que recordarles
con toda firmeza que Dios no vino Dios al mundo a sembrar
discordia, sino a traer la paz...
Desde luego, en el pasaje del juicio de las naciones de Mateo
25, a los cruzados que en el mundo han sido no les aguarda
el futuro que ellos esperan –y sí justo el totalmente
contrario–. Y es que Dios es bueno. El Evangelio de
los pobres no se predica desde la óptica de los señores
de la guerra y los intereses de la industria armamentísta...
Manuel López Rodríguez
es periodista, director de la revista FOTO
,
y profesor de Ciencias de la Información en Madrid |