Benjamín Wiffen: el amigo inglés de Usoz y Río
(Un bibliófilo en la Corte de Isabel II, parte V)
La labor de Usoz y Río hubiera sido muy difícil de realizar sin la colaboración de su amigo y compañero Benjamín Wiffen. Esta amistad nos habla del gran poder del trabajo en equipo, frente al individualismo que todavía existe en las cátedras protestantes españolas. En España se sigue prefiriendo ser cabeza de ratón que cola de león.
Wiffen fue un erudito cuáquero residente en la Inglaterra Victoriana, estudioso de las literaturas mediterráneas, especialmente la española (1).
La relación entre Luis Usoz y Río y Wiffen nació en el primer viaje del español a Inglaterra en 1839. Los dos bibliófilos estaban fascinados por la Reforma protestante, especialmente por los desconocidos escritores españoles. Su apasionada investigación les llevó a publicar a los Reformistas antiguos españoles, con el deseo de difundir su obra, principalmente en España . En el largo periodo comprendido entre los años 1837 a 1865, fueron editados los veinte volúmenes de esta obra (2).
Menéndez Pelayo reconoce el valor histórico de las obras editadas por Usoz y Wiffen al comenta que lo poco que han sido divulgado estos volúmenes , impresos con esmero y en contado número de ejemplares . Después añade:
Pero la Europa docta los conoce bien, y a su aparición se debieron las copiosas noticias que han venido a disipar las tinieblas hasta hoy dominantes en la historia de nuestros primeros protestantes...encontraremos en ellas un rico arsenal de noticias y documentos, y subirá de punto nuestro aprecio a la inteligencia y laboriosidad de Wiffen y de Usoz, aunque censuremos los propósitos descabellados más bien que peligrosos que los indujeron a su empresa ... según el orden natural de las cosas, y según el esmero y conciencia con que procedían Usoz y Wiffen, la colección de Reformistas era como el precedente de la Bibliografía protestante española ..... (3)
No debemos de olvidar que la idea última de los dos bibliófilos transcendía el campo académico, su intención, además de recuperar parte de nuestra memoria histórica era, su profundo deseo de evangelizar a España.
En cuanto a la calidad de los comentarios y aportaciones de Usoz y Wiffen Menéndez Pelayo nos dice que siempre merecen respeto la erudición sana y leal, el entusiasmo, aunque errado, sincero. En verdad que no puede leerse sin alguna simpatía la narración que hace Wiffen de los trabajos suyos y de su amigo, de las dificultades con que tropezaron para haber a las manos ciertos ejemplares, de la diligencia con que transcribieron manuscritos y raros impresos de públicas y privadas bibliotecas, de todos los incidentes, en fin, anejos a la reimpresión y circulación de libros de esta clase (4).
CONTINUARÁ
Mario Escobar Golderos es licenciado en Historia y director de la revista “Historia para el debate”
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- Usoz y Río (un bibliófilo en las Cortes de Isabel II, parte I)
- Usoz y Río ( parte II)
- Usoz y Río ( parte III)
- Usoz y Río ( parte IV)
(1) La afición de Wiffen por la literatura española, nace de la influencia de su hermano, traductor del Tasso y de Garcilaso de la Vega
(2) la sobrina de Wiffen, comenta al respecto que la RAE es la historia de los antiguos protestantes españoles, de sus iglesias, de sus martirios y de sus destierros.
(3) Menéndez Pelayo, Marcelino, Op cit, Tomo II. P. 902.
(4) Menéndez Pelayo, Marcelino, Op cit, Tomo I. Vol. 1º, Discurso preliminar de la 1ª Edición. (c) M. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2004) |