| Creyentes y crédulos
Ser creyente no significa ser crédulo. La razón puede llevar a la fe al encontrarse en la frontera de sus propias limitaciones, pero la fe puede (y debe) a su vez razonar. No en vano Jesús dijo “Escudriñad las Escrituras, porque ellas hablan de mí”.
No es razonable que una iglesia de la comunión a los animales, por mucho que esto genere (de momento) un aumento de feligreses.
No es creible que una dieta con supuestas bases bíblicas absurdas se convierta en el alimento de personas que llenando su estómago crean llenar su espiritualidad. Y de paso, que sea un lucrativo negocio para los vendedores de humo del más allá con intereses en el más acá.
No es verosímil, sino de crédulos, aceptar las verdades a medias sobre Jesús que vierten libros como “El código Da Vinci” o el reciente film de Hollywood “Saved” (Salvos).
Sin embargo, es de creyentes soportar la persecución, como sigue ocurriendo de forma permanente e inhumana en Chiapas y en Vietnam, entre otros muchos paises.
Sin embargo, hace falta que 700.000 protestantes tengan auténtica fe para que salgan a las calles de Sao Paulo a proclamar que ellos y el Jesús que aman están vivos.
Sin embargo, hay que creer de verdad para haber luchado y llevado a “Jesús”, una película menos aparatosa y con muchos menos ingresos (pero con más mensaje) que La Pasión de Gibson a casi 30 millones de personas.
Al fin y al cabo, tras la muerte del genio de la interpretación que fue Marlon Brando, abandonado y arruinado después de haber poseido dinero, sexo, poder y fama, sólo nos queda una meditación: hay que ser crédulo para confiar sólo en el hombre y en lo que el hombre ofrece para cimentar nuestra vida presente y futura, y sin embargo rechazar que hay algo más ¿No creen? |