D o m i n i c a l
Número 44 - 18 de julio 2004
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Muy personal
ASUN QUINTANA
Jesús y la mujer

El papel de la mujer en la Iglesia del siglo XXI (IV)

Como introducción amplia al estudio del papel de la mujer en la Iglesia del siglo XXI hemos analizado en los tres artículos anteriores las raíces históricas de la marginación social en cuanto a las diferencias de trato, derechos y valor de la mujer respecto al hombre, así como la relación del protestantismo internacional y español con los movimientos de liberación de la mujer y el feminismo. En el presente escrito, comenzamos una serie de dos estudios o reflexiones en cuanto a lo que la Biblia enseña respecto a la mujer y el hombre.

1.- Jesús y su uso del Génesis: “En el principio…”

En el curso de una polémica con los fariseos sobre el matrimonio y el divorcio, Jesús remite a sus oyentes a los orígenes, a la creación, al plan de Dios y dice: “No habéis leído que el que los hizo al principio varón y hembra los creó? Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres, mas al principio no fue así” (Mt 19:3-9)

Después de la caída del hombre y la mujer, hay una serie de consecuencias, entre ellas que el hombre se enseñoreará de la mujer, el trabajo será con esfuerzo y sudor, ….y así ha sido.

Al principio… hay unas estructuras de la creación de Dios: la creación del hombre y la mujer, a su imagen, la pareja y el mandato cultural: Gen. 1:27-28. En la polémica con los fariseos que inicia este capítulo, Jesús retoma estas estructuras y las pone en de nuevo como vigentes y en práctica. Da un salto a la tradición, y retoma las bases tal y como fueron al principio diseñadas por Dios.

Recordemos tres de los versículos principales, en lo que atañe al hombre y la mujer, en el libro de Génesis:

Gn.1:27: Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó” (imagen de Dios).
Gn.1:28: Y los bendijo Dios (a los dos) y les dijo : fructificad (madurad), multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla y señorear en….
Gn.2:24: Y dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne (no habla de la maternidad, sino de la relación hombre-mujer).

Gn 3:16 habla de predicciones de la caída, de la degeneración del ser humano: parirás con dolor, trabajarás con el sudor de tu frente…No son prescripciones sino predicciones de Dios. Nada se dice de que no sea lícito combatir contra estos efectos negativos: aliviar el dolor en el parto, ayudarnos con maquinarias para suavizar el trabajo, y –por último- luchar contra la dominación del hombre sobre la mujer (dominación que ha llevado, entre otras muchas consecuencias, a la violencia y los malos tratos).

Así pues, hay unas estructuras creacionales que Jesús revalidó y recuperó en relación al hombre y la mujer. Por eso contesta a los fariseos “Así no fue al principio…” Las estructuras de la redención, de la vuelta a la voluntad original en cuanto a estructrira social –y en concreto en cuanto al hombre y la mujer- son las mismas en todos los casos.

La Biblia estima la igualdad de funciones del hombre y la mujer en la creación y en la redención. La diferencia de hombre y mujer por sus características propias aparece en términos de complementariedad. La maternidad determina unas diferencias, por el hecho de llevar 9 meses un hijo en tu seno, amamantarlo, y parirlo. Hay también unas diferencias hormonales y biológicas. Pero nunca suponen inferioridad de la mujer. ¿Hace la fuerza que el hombre sea superior? ¿Hace la maternidad que la mujer sea superior? NO.

2.- El comportamiento de Jesús con la mujer

Jesús no sólo confirma de palabra las estructuras de Génesis y las revalida, saltando la tradición: también lo demuestra con sus hechos. Jesús fue el que con sus palabras y sus hechos devolvió a la mujer la dignidad y el lugar que Dios le dio "en el principio".

El rompió las barreras más grandes de su tiempo, escandalizando a muchos, para dar ejemplo en su trato de amor, amistad y respeto a la mujer. El enseñó a mujeres, en contra de la Ley judía. Enseñó a María de Betania, sentada a sus pies, de la que se dejó ungir y besar los pies, sin dejar de valorar a Marta; enseñó a la mujer samaritana, rompiendo dos prejuicios: uno hablar con una de raza samaritana, maldita y proscrita, porque eran considerados de tradiciones impuras e idólatras, segundo, era una mujer. Sus discípulos mismos se quedaron totalmente descuadrados. Se dejó ungir los pies con perfume y lágrimas, y besar por una prostituta arrepentida. Y no dudó en perdonar de una lapidación a la mujer adúltera, sin negar su culpa, pero poniéndola a la misma altura de los hombres allí presentes. Se dejó tocar por una mujer con flujo de sangre, impura… y la sanó.

Con razón las mujeres lo amaban, lo seguían. Fueron las últimas en dejar la cruz: María Magdalena y María su madre. Y las primeras en encontrar la tumba vacía. Eligió a María Magdalena para ser la primera en verle resucitado; que también fue la primera enviada para compartir la noticia de su resurrección. Y no fue sin razones: tan desconsolada quedó María, tal vacío dejó Jesús al morir en su vida, tanto insistió en buscarlo a pesar de su muerte, que volvió al huerto sola en momentos de enorme anugustia e incertudimbre. Y ella, la mujer valiente y fiel, fue la elegida para tener el primer encuentro personal con el Jesús resucitado.

Lo que Jesús hizo con las mujeres fue una verdadera revolución. Como lo que hizo con muchas otras situaciones, con casi todo.

La próxima semana reflexionaremos sobre Pablo y los textos conflictivos del Nuevo Testamento (Continuará)

Artículos anteriores de "El papel de la mujer en la Iglesia del siglo XXI"

1.- Un poco de Historia (I): Contexto socio-cultural en que nace y se desarrolla el cristianismo
2.- Un poco de Historia (II): Desde la Revolución francesa hasta el siglo XIX
3.- Un poco de Historia (III): Los protestantes españoles y la educación de la mujer
4.- Jesús y la mujer (IV)

Asun Quintana es pastora de Asamblea Cristiana en Madrid, licenciada en Filología, diplomada en Teología, y Coordinadora de la Agencia de Comunicación protestante (ACPress)

Este artículo forma parte de una serie que se corresponde con la conferencia del mismo nombre dada en el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera el 25 de junio de 2004 dentro del año municipal en contra de la discriminación de la mujer

(c) Asun Quintana, ProtestanteDigital.com (2004, España)

 
   
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
dLirios
Luis Marián
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO
. PUBLICIDAD






© 2003 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: