|
Samuel Escobar responde y analiza "El Cristo de la cultura ibérica"
a la luz de "La pasión"
"La Pasión" de Mel Gibson
y los "evangélicos fundamentalistas" en el forum de las religiones
MADRID, 20-07-2004 (ProtestanteDigital/ACPress.net).
En una sesión del Parlamento
de las Religiones el sábado 10 de julio el teólogo Paul Knitter
dijo que la película "La pasión de Cristo" de Mel Gibson, había
sido recibida con el mayor entusiasmo por los "evangélicos fundamentalistas"
en los Estados Unidos. Según Samuel Escobar, Presidente de las
Sociedades Bíblicas Unidas, "algo hay de verdad en este comentario.
Con su característica vocación evangelizadora muchos evangélicos
en diferentes partes del mundo, incluyendo España, vieron la
presentación de una película que había causado tanta polémica
como una oportunidad para proclamar el Evangelio de Jesucristo".
Ahora, pasada "la euforia inicial de unos y la crítica despiadada
de otros, vale la pena reflexionar sobre el tema".
Recuerda Escobar que el teólogo católico Olegario González de
Cardedal escribía el pasado 15 de julio en El País en referencia
a la película de Mel Gibson, si "Tanto dolor, cadenas, ruido
ensordecedor, látigos y flagelaciones, ¿reflejan mejor o peor
el misterio de Cristo?", incluyendo en su reflexión de respuesta
referencias a Lutero, y a Bach. Sin coincidir con Cardedal en
todas sus conclusiones, Escobar sí cree con él que "la desproporción
de aspectos por la concentración en el dolor como si eso fuera
el centro del Nuevo Testamento."
"Me parece que esa concentración en el dolor, a expensas de
la enseñanza plena de Jesús, de su vida de la cual dan cuenta
los Evangelios, y de la resurrección, es característica de la
imagen ibérica de Cristo", dice Escobar, que cita al teólogo
presbiteriano Juan A. Mackay, que estudió castellano en la Residencia
de Estudiantes de Madrid en 1932, y fue amigo de Unamuno y Giner
de los Ríos. Mackay analizó el Cristo ibérico y el que los españoles
habían llevado a Hispanoamérica y le impresionaba la falta de
humanidad del Cristo popular y la ausencia de una visión del
Cristo resucitado.
La imaginería y las devociones populares de España e Iberoamérica
confirman la observación de Mackay, opina Escobar. En "La Sagrada
Familia" de Gaudí que se publicitaba en el Parlamento de las
Religiones, dice, "hay una puerta del nacimiento y otra de la
pasión, pero no hay una puerta de la vida de Cristo". De esta
forma ocurre en otras obras artísticas religiosas, sólo se refieren
al nacimiento y la pasión de Jesús. El defecto profundo de la
Cristología limitada dentro de estos dos momentos, a los cuales
se presta atención excluyente, "es que le falta coherencia y
efectividad para la vivencia de la fe cristiana".
Para Mackay, sigue Escobar, esta era una forma de negación de
la humanidad de Jesús. Ofrece un Cristo que se presta para que
los hombres lo apadrinen o lo compadezcan. La manipulación social
de la fe y la ausencia de un Cristo que sea modelo de vida pasan
a ser una marca de la forma de cristianismo resultante.
Por contraste con ese docetismo, recuerda Escobar, "los predicadores
evangélicos iniciales pusieron énfasis en el Jesús de los Evangelios,
látigo de fariseos y escribas, maestro eficaz de gente sencilla
y sincera, ejemplo de vida de servicio y no de abuso del poder,
salvador por su muerte en la cruz y poderoso como Cristo resucitado
para redimir a los seres humanos y cambiar radicalmente su vida.
¿Será que el entusiasmo de algunos evangélicos por la película
de Mel Gibson es señal de debilitamiento teológico y de docetismo
incipiente? ¿Por qué ya no hay referencias a la humanidad de
Jesús en la himnología evangélica actual?"
Si se tiene en cuenta que las fuentes literarias de Gibson son
las de un catolicismo más bien tradicional, la reflexión evangélica
debe volver a la plenitud del Cristo de los Evangelios, concluye
Samuel Escobar, peruano, catedrático universitario y educador
teológico en Pennsylvania y España, y Presidente de las Sociedades
Bíblicas Unidas
Fuente: Protestante Digital.
Redacción: ACPress.net
 |
|
|
 |
El Gobierno ultima con judíos,
protestantes y musulmanes el desarrollo de los acuerdos de cooperación
España: las religiones minoritarias
buscan compartir el 'paraíso fiscal' de la Iglesia católica
MADRID, 18-07-2004 (ElPaís/ACPress.net).
La discutida financiación
del Estado español a la Iglesia católica, mediante el llamado
impuesto religioso y otros muchos mecanismos, se extenderá al
menos otras tres religiones si llegan a buen puerto los acuerdos
que en las últimas semanas ha negociado el Gobierno socialista
con protestantes, musulmanes y judíos. Hasta ahora, sólo las
diferentes instituciones católicas reciben financiación pública
directa o indirecta, por valor de más de 3.000 millones de euros
anuales. Islamismo, protestantismo y judaísmo reivindican el
mismo trato y el cumplimiento de unos pactos que tienen 12 años
de vigencia sin haberse desarrollado. Se trata, sostienen, de
poner fin a la "alarmante falta de neutralidad religiosa
que se vive en España".
La 'transitoriedad' de la financiación directa del Estado a
la Iglesia católica dura ya 20 años. La Iglesia católica está
exenta de muchos impuestos y el Estado gasta cada año medio
centenar de millones de euros en sueldos de capellanes católicos
penitenciarios, hospitalarios o castrenses.
Respecto a la financiación directa del Estado, las religiones
minoritarias quieren terminar con la situación y reclaman igualdad
de trato. Cada año, los Presupuestos Generales del Estado contienen
una partida para pagar los sueldos de obispos y sacerdotes católicos.
El año pasado fueron casi 140 millones de euros. Además, el
Estado paga el salario de 30.000 profesores de catolicismo en
la escuela pública y la privada concertada, y se hace cargo
en gran medida de la restauración del ingente patrimonio arquitectónico
de la Iglesia de Roma.
Las religiones de "notorio arraigo" piden terminar
con esa discriminación, pero discrepan sobre los mecanismos.
Éstos son algunos de sus argumentos.
PROTESTANTES
Hay 2.200 congregaciones y 1.200.000 fieles evangélicos según
la FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de
España)- que propone un acuerdo en el que, subrayando el principio
de no injerencia del Estado en asuntos de las iglesias, advierte
de que no se trata de un convenio para el sostenimiento de iglesias,
sino de un convenio de colaboración económica destinado a auxiliar
a FEREDE y sus iglesias en conceptos relacionados con su notorio
arraigo (funciones sociales, asistencia religiosa en centros
públicos, construcción de lugares de culto, centros culturales,
etcétera). Se subraya en el informe que no son financiables
el culto, el sostenimiento de pastores y ministros de culto,
ni las actividades ordinarias de las iglesias.
EL CAMBIO DE POSTURA DE LA FEREDE
En 1992, cuando se firmaron los Acuerdos entre la FEREDE y el
Estado bajo el Gobierno socialista, existió la opción de recibir
una aportación económica y los entonces representantes de la
FEREDE decidieron que la respuesta mejor era decir que con firmeza
que no. Ahora se solicita activamente ¿Qué ha cambiado?
Por una parte, las personas; y por otra el planteamiento global.
Juan Antonio Monroy, que era en 1992 parte de la Comisión Permanente
de FEREDE en la negociación, escribió esta pasada semana en
ProtestanteDigital que "El Estado español, a lo largo de siglos,
ha regalado cantidades generosas de dinero a la Iglesia católica
para subvencionar su culto, su clero, sus monumentos, sus centros
educativos, sus instituciones y sus caprichos." En esta tesitura,
"que el Estado de dinero a todas las confesiones religiosas
de acuerdo al número de fieles, sería lo justo. Lo mejor, que
no de a ninguna de ellas, absolutamente nada, tampoco a la confesión
católica".
El discurso ahora es distinto. Según refiere el diario "El País",
la postura actual de la FEREDE y de las demás minorías es la
que sigue: "Estamos cansados de la discriminación; la falta
de neutralidad religiosa del Estado sigue siendo alarmante".
Con este estado de ánimo viven las tres religiones que disfrutan
en España del rango oficial de "notorio arraigo":
protestantismo, islamismo y judaísmo. La queja es de Mariano
Blázquez, secretario general de la Federación de Entidades Religiosas
Evangélicas de España (FEREDE), pero es compartida por los dirigentes
del islam y el judaísmo. En las últimas semanas se han reunido
por separado con el ministro de Justicia, Juan Fernando López
Aguilar, para ver cómo remedian esa situación. El PP rechazó
la negociación durante sus dos legislaturas de gobierno. Esta
discriminación se interpreta ahora también en clave económica,
por lo que se solicita dinero no para el sostenimiento de iglesias,
sino de un convenio de colaboración económica destinado a auxiliar
a FEREDE y sus iglesias en conceptos relacionados con su notorio
arraigo (funciones sociales, asistencia religiosa en centros
públicos, construcción de lugares de culto, centros culturales,
etcétera).
Pueden descargarse en PDF el documento presentado por la FEREDE al Gobierno en vistas a un Convenio económico pinchando (o tener imformación más amplia al respecto en la recién inaugurada web de FEREDE)
JUDÍOS
El informe entregado al Gobierno socialista por Jacobo Israel
Garzón, presidente de la Federación de Comunidades Israelitas
de España, empieza subrayando los "aspectos discriminatorios"
del Estado y de los organismos públicos hacia las comunidades
judías "en el pasado y en nuestros días", al igual
que hacia otras minorías religiosas, "que conculcan las
normas constitucionales y legales y el buen gobierno de un país
que se define como religiosamente neutral".
Entre las discriminaciones, las comunidades judías señalan la
asignación presupuestaria que "se concede únicamente a
la Iglesia católica, negándose a la religión judía con la excusa
de que es una situación transitoria". "Esta transitoriedad
se ha visto prorrogada durante más de veinte años", señalan.
La comunidad judía no quiere que sus fieles pongan la equis
en la declaración del IRPF, sino que el Estado le entregue una
partida de lo dedicado a fines sociales. Solicita, además, que
los bienes destinados al culto estén exentos de IVA.
También se quejan de discriminación real en varios ayuntamientos
para obtener suelo público tanto para lugares de culto, instituciones
educativas o cementerios. El rosario de "discriminaciones
de derechos" e, incluso, los reproches por la pasividad
del Estado "ante el antisemitismo" ocupan varias páginas,
con un apartado especial al "quebranto de la aconfesionalidad
constitucional". En España hay unos 40.000 judíos y 30
sinagogas (algunas con capacidad para 800 personas).
MUSULMANES
El borrador de convenio económico presentado por los dirigentes
de la Comisión Islámica, Mansur Escudero Bedate y Riay Tatary
Bakry, reclama al Estado "un porcentaje del rendimiento
de la imposición sobre la renta o el patrimonio neto u otra
de carácter personal, por el procedimiento técnicamente más
adecuado". "En tanto no se aplique el nuevo sistema,
el Estado consignará en sus Presupuestos Generales la adecuada
dotación a la Comisión Islámica, con carácter global y único,
que será actualizada anualmente", se añade.
Los dirigentes musulmanes reclaman también que no estén sujetas
a los impuestos sobre la renta o sobre el IVA las cantidades
anteriores, y tampoco la difusión "de los mensajes, jutbas,
traducciones o libros de las entidades religiosas islámicas,
utilizadas para dar a conocer el islam, sus ritos y sus actividades
religiosas", ni las actividades de enseñanza en instituciones
islámicas, la adquisición de objetos de culto o las transmisiones,
construcciones y arrendamientos de sus mezquitas, locales o
viviendas. También piden la "exención total y permanente
de los impuestos sobre el patrimonio".
Fuente: EL PAÍS. Redacción:
ACPress.net
 |
|
|
 |
Llamazares fue quien negoció
en 1992 los acuerdos con las confesiones minoritarias que ahora
se quieren reformar
La financiación del Estado
a las confesiones es inconstitucional según Dionisio Llamazares
MADRID, 20-07-2004 (ElPaís/ACPress.net).
"Teníamos un problema
y lo multiplicamos por tres". Así lo resumía el pasado
día 16 de julio el catedrático de Derecho Eclesiástico del Estado
y ex director general de Asuntos Religiosos entre 1991 y 1993,
Dionisio Llamazares. Él fue quien negoció entonces los acuerdos
entre el Estado español y las confesiones minoritarias (judíos,
protestantes y musulmanes) que ahora se quieren reformar o completar.
La Iglesia católica negoció en 1987 con el Gobierno de Felipe
González un régimen transitorio de financiación directa mediante
el IRPF [los fieles de esa religión le adjudicarían voluntariamente
una parte de ese impuesto, algo más del 0,52%]. Los obispos
aceptaban, a cambio, un periodo transitorio de tres años para
llegar a la autofinanciación, sin descartar el Gobierno mecanismos
de desgravación para las donaciones, entre otras medidas. Pues
bien, transcurridos 17 años, aquel régimen transitorio persiste
-el llamado impuesto religioso-, las cantidades destinadas a
la Iglesia católica por sus fieles descienden cada año -apenas
78 millones de euros anuales-, y el Estado se ve obligado a
complementar esas cantidades con decenas de millones más a fondo
perdido, además de cientos de millones en sueldos de profesorado
de esa religión, y otras ventajas económicas.
UN FRACASO Y UNA FARSA
La tesis de Llamazares es que los acuerdos de 1992 no extendían
a protestantes, judíos y musulmanes el modelo de financiación
pública de las actividades religiosas de la Iglesia católica,
mediante el IRPF, generosos paraísos fiscales o pago de profesores.
"Entonces se rechazaron esas pretensiones por inconstitucionales.
Contradicen el principio de laicidad del artículo 16.3 de la
Constitución ["Ninguna confesión tendrá carácter estatal"]
o el de igualdad tributaria del artículo 31 [no todos contribuyen
lo mismo al gasto público].
Las demás religiones, que en principio rechazaban tales privilegios
por inconstitucionales reivindican hoy las mismas ventajas,
dice Llamazares.
La opinión del experto que negoció en 1992 los acuerdos de cooperación
es rotunda. "Reservados [esos privilegios económicos] a
la Iglesia católica, su transitoriedad y su función pedagógica
podían salvar la inconstitucionalidad. Hoy probablemente ni
eso. La inconstitucionalidad no se salva con más inconstitucionalidad,
ni con la coartada de la no discriminación, o con el señuelo
de que quien paga controla. Es un fracaso y una farsa: en 20
años de vigencia no se ha cumplido nunca. Su generalización
o su consolidación son un paso atrás".
Fuente: EL PAÍS. Redacción:
ACPress.net
La Directora general de Asuntos
Religiosos declara que "por ahora sólo tenemos el compromiso
firme de estudiar el asunto" del Acuerdo económico
MADRID, 18-07-2004 (ElPaís/ACPress.net).
Mercedes Rico, Directora
General de Asuntos Religiosos, es la responsable directa de
las relaciones entre el Estado y las distintas confesiones religiosas.
Está viviendo un momento inédito debido "al impulso que
el Gobierno se propone dar a los acuerdos de cooperación"
firmados con musulmanes, evangélicos y judíos en 1992.
"Soy partidaria de poner a funcionar primero los acuerdos
en vigor, y después ampliarlos a las otras confesiones, como
los ortodoxos o mormones, porque hay que saber si los acuerdos
son eficaces o va a haber que reformarlos". La declaración
de intenciones, -"no queremos discriminar a nadie".
Aunque las negociaciones "están en una fase preliminar".
Varios decretos-ley -listos para su aprobación tras el verano-
prevén facilitar la asistencia religiosa de presos, soldados
y enfermos ingresados en hospitales que profesan una fe diferente
de la católica.
"Lo duro viene ahora", reconoce Rico, "la negociación
interna con el Ministerio de Economía". Una vez más, emulando
al ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, al que
rinde cuentas, la directora general no quiere que se hable de
cifras. Pero el Gobierno no sólo va a hablar de dinero. "Hay
muchos otros ámbitos en los que colaborar". Por ejemplo,
la presencia de las religiones en la televisión pública. "Se
va a potenciar.
Fuente: EL PAÍS. Redacción:
ACPress.net
Abrazó el cristianismo en 1979. El periodista y teólogo analiza
sus creencias
Gira de Dylan a España:
análisis de su fe
MADRID, 20-07-2004 (ProtestanteDigital/ACPress.net).
El legendario músico
norteamericano Bob Dylan ha dado siete conciertos en España
con enorme éxito. Su influencia ha marcado de tal modo la cultura
popular que se ha convertido en un verdadero icono del siglo
XX, cuya reputación no depende ya de su éxito comercial. El
celebre gruñón de Minnesota lleva desde 1987 enlazando gira
tras gira para mantener su numerosa familia y propiedades. En
el centenar de conciertos que ofrece anualmente se puede ver
a adolescentes al lado de sus padres e, incluso de sus abuelos.
¿Qué tiene su música para atraer ya a tres generaciones?, ¿qué
ha sido de su fe tras su conversión al cristianismo en 1979?
Dylan cambió la música al llevar la poesía a la canción popular.
No tuvo miedo de abordar temas serios en un medio que nunca
había sido tomado particularmente en serio. Y lo hizo con destreza,
ingenio y elegancia. Es por eso que cualquier cantautor contemporáneo
está en deuda con él. Dylan es más que un simple músico. Es
un artista al que se considera un pensador original, que ha
escrito la mayor parte de su obra en solitario. Dylan ha hecho
más de cuatrocientas cincuenta composiciones. Es alguien que
trabaja independientemente, un personaje solitario y extremadamente
celoso de su intimidad. Así lo define el periodista y teólogo
José de Segovia en un artículo de ProtestanteDigital.com.
Bob Dylan ha sido durante mucho tiempo el mascaron de proa de
la contracultura. Su interés se centra en otras cuestiones:
el lenguaje, la Biblia y la cultura tradicional americana. Es
una persona profundamente seria, que nunca sonríe y evita participar
en programas televisivos, dice De Segovia.
LA FE DE DYLAN
¿Dónde está Dylan hoy espiritualmente? Su último disco en estudio,
"Love and Theft" (2001) no da mucha luz al respecto, pero su
anterior, "Time out of my mind" (1997) es uno de los trabajos
más honestos que ha hecho en los últimos años. Resulta finalmente
una obra oscura y atormentada, en la que parece adivinarse el
miedo a una muerte cercana, ya que es un trabajo de una cruda
dureza, marcado por la preocupación por el envejecimiento y
la pérdida del amor. Son canciones sombrías, pero que nos muestran
por primera vez en mucho tiempo lo que está realmente pasando
con su vida.
Un tema como "Highlands" nos da una idea de lo que debe significar
haber conseguido fama y fortuna, pero sentirse viejo y arrepentido
por tantas cosas que ya no podrán cambiar. Dylan murmura que
está perdido, ya que en su confusión parece haber escogido el
camino equivocado. Por eso me conmueve profundamente escuchar
una canción como "Tryin´to Get to Heaven" (Intentando llegar
al Cielo), en la que habla con una fe débil y contradictoria,
pero que mantiene la esperanza que cambió su vida en 1979. Según
su último biógrafo, Howard Sounes, "Bob todavía tiene creencias
abiertamente cristianas, pero ahora es capaz de expresar sus
ideas sin mojigatería".
Su fe en ese sentido ha ganado en honestidad. "Not Dark Yet"
suena como el monólogo interior de un hombre a las puertas de
la muerte. Sus palabras parecen sonar como suspiros entre escalofríos.
Su carga resulta tan pesada, que uno teme que no la pueda soportar.
Es cierto que no ha oscurecido aún, pero la noche "se está acercando".
Si quiere leer el artículo
completo, puede pinchar |