Protestantismo en Latinoamérica: 1916-1961
Historia del Protestantismo en Hispanoamérica (II)
El Congreso Protestante de Latinoamérica de 1916 en Panamá y los de Montevideo (1925) y La Habana (1929) comenzaron a formar la conciencia del movimiento evangélico latinoamericano. El Congreso de Panamá hizo especial hincapié en la labor social de la Iglesia en América. A pesar de que en la Conferencia de Edimburgo de 1910 habían desestimado América Latina como campo misionero del cristianismo, pero la disidencia de los norteamericanos, encabezados por John R Mott, fomentó la evangelización protestante de América Latina.
Durante los primeros treinta años del siglo XX los misioneros norteamericanos fomentaron el panamericanismo, aunque varios sectores del protestantismo latino se negaban aceptar las teorías de los misioneros.
Los Congresos de Montevideo y la Habana nacieron en un momento de crisis social y política. La revolución Mexicana y el aumento de la inmigración hacia buena parte de los países latinos, produjeron rápidos y fuertes cambios sociales.
En 1925 se calcula que había unos 712 mil protestantes en América Latina y un número igual de simpatizantes.
A partir de los años 40 empezó un movimiento protestante destinado a la evangelización de los indios, que hasta el momento habían sido descuidados por las misiones protestantes, pero el fenómeno más importante para el futuro del protestantismo latinoamericano fue los primeros albores del protestantismo de carácter pentecostal.
Chile fue uno de los países pioneros dentro del movimiento pentecostal, siguiéndole de cerca Brasil y México. El movimiento pentecostal con sus peculiaridades fue extendiéndose poco a poco por todo el continente de una manera espontánea, criolla y sin fuertes apoyos extranjeros.
La Conferencia Evangélica Latinoamericana de 1949 fue dirigida por los líderes del protestantismo histórico y no desarrolló ningún método ni plan conjunto de evangelización de América.
En este periodo se fundaron varias agencias misioneras nuevas como La Misión Latinoamericana (1921), que después de la década de los cuarenta empezó a utilizar medios de comunicación de masas para la propagación de las creencias evangélicas. Este fenómeno de difusión o predicación masiva del Evangelio había surgido en los Estados Unidos y estaba inspirado en el Gran Despertar y evangelistas como Moody. Uno de los evangelistas de masas más conocidos fue Billy Graham, pero en América Latina surgieron evangelistas autóctonos como Eliseo Hernández o Juan Isaías.
Las situaciones más difíciles para el protestantismo latino en este periodo fueron las persecuciones en Colombia y Ecuador, y la limitación de libertad religiosa y emigración de protestantes cubanos a Estados Unidos.
CONTINUARÁ
Artículos anteriores:
I.- ¿Latinoamércva se hace protestante?
II.- Protestantismo en Latinoamérica: 1916-1961
Mario Escobar Golderos es licenciado en Historia y director de la revista “Historia para el debate”
(c) M. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2004)
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