E s p e c i a l e s
Número 56 - 12 de noviembre 2004
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NOTÍCIES

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

DIRECTORIO

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Íntimo
yolanda tamayo

Agradando a Dios

En silencio, a solas contigo. Tú y yo, nadie más. Sin artificios,
sin colorear la realidad, tan sólo tus palabras y mis oídos.

Cuántas veces, a lo largo de nuestra vida, intentamos agradar a quienes nos rodean, eludiendo la responsabilidad que tenemos de complacer primeramente a Dios.

Deseamos impresionar, dar una imagen atractiva de nosotros mismos, mostrando lo maravillosos que somos o podemos llegara ser. Anhelamos la recompensa humana, esas frases agradecidas que tanto bien nos proporcionan. Es positivo ver las cosas desde ese prisma, pero aún más importante para quienes amamos a Dios, es buscar el complacerle a Él.

De que nos sirve fingir lo que no somos si nuestro creador conoce con exactitud cada uno de los ápices que nos componen, no podemos engañarle, Dios no puede ser burlado.

Sin darnos cuenta entramos en el juego necio de las presunciones, vendemos una imagen equívoca de nuestra identidad, con tal de no quedar excluidos en esta sociedad ególatra.

El concepto que puedan tener de nosotros, parece aún más importante que mostrarnos íntegros y velar por presentar una imagen agradable a nuestro REY.

En el evangelio de Mateo 6:1 " Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser visto por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos..." Con estas palabras Jesús nos regala la certera visión de para quién hemos de hacer las cosas, dejando claro que es de hipócritas hacerlo sólo para impresionar a la multitud.

Nuestros actos, no han de estar sujetos a la recompensa que recibiremos por el mero hecho de ejecutarlos, ellos deben de ser la muestra fehaciente de que Dios mora en nuestras vidas y esta le pertenece. Debiéramos obrar consecuentemente con lo que somos, sin querer hacer que lo divino se asemeje a nosotros, ciñéndose a nuestra voluntad.

Al abandonar el deseo de aprobación humana y centrarnos en hacer lo que a Dios le agrada, conseguiremos un número aún más elevado de adversarios que nos mostrarán su hostilidad, sin embargo, ganaremos el estar más cerca de nuestro redentor, aún más apegados a él.

Podemos optar por ser famosos y admirados, teniendo por ello que mostrar una cara que no nos corresponde, aunque, también tenemos la opción de elegir ser útiles en el anonimato, obrar silenciosamente sin esperar nada a cambio, tan sólo la grata sensación de haber hecho las cosas como a nuestro PADRE le gustan.

Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).

© Y. Tamayo,ProtestanteDigital.com, 2004, España

 
 
 
EDITORIAL
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
dLirios
Luis Marián
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO

Enfoque
Juan A. Monroy

. PUBLICIDAD


© 2004 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: