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Elecciones USA:
la prostitución de la Religión-Estado
No me ha salido otra palabra mas políticamente correcta que sustituya a "prostitución". Cuando la religión es un producto que se vende y se pasa de la esfera espiritual al mercado de los votos, de los intereses, del poder y la influencia que manipula y lleva a montones de seres humanos a la guerra, a la violencia o al hambre sin paliativos, la religión se ha prostituido. Nadie puede permanecer callado cuando tantos pecados se esconden en servilletas de religión y piedad.. Las últimas elecciones de los Estados Unidos de América parecen haber sido ganadas por el voto de los evangélicos. Ellos han decidido una política, un sistema, una forma de ver, sentir y pensar. Pero ¿esto puede ser perfecto?¿podemos estar orgullosos los evangélicos de tener oportunidades de hacer el bien a la humanidad desde el plano político?
Las respuestas no son fáciles, porque desde la óptica
nuestra, la de la vieja Europa, que ha recibido la postmodernidad
indiferente al hecho religioso, y que se ha atrevido a decir
que Dios ha muerto, ya nada parece importarnos. Los americanos,
por el contrario, tienen a Dios mas allá de la esfera
de la intimidad. Es el Dios al que se ora en las Escuelas,
en los Seminarios, en las Universidades, sin que esto suponga
un sonrojo, ni una vergüenza. Se sienten orgullosos de
que Dios bendiga cada momento de su vivir vertiginoso y agotador.
Esto sería un estilo de vida muy parecido al que Calvino
soñó para Ginebra, aunque sea a una escala diferente
y mucho menos puritana.
Según nos cuentan las noticias periodísticas,
el candidato ganador, ha sabido explotar el aborto, la homosexualidad
o la manipulación genética, a este fundamentalismo
norteamericano, puritano y simplista. El republicano
Busch, tachado de pocas luces por los medios, ha tocado el
corazón sencillo y sin dobleces de las iglesias evangélicas.
Se ha presentado como un predicador más y esto ha relajado
a los cristianos evangélicos en su mayoría.
Como un nuevo Moisés les ha prometido la victoria sobre
el mal y se lo han creído. Pero ¿ de qué
mal hablamos? ¿Acaso el presidente de la guerra preventiva,
puede ser creído y ser fiable cuando no ha habido tales
armas de destrucción masiva?¿Acaso podemos creer
en defensores del aborto, cuando los que tienen el poder dejan
morir millones de seres humanos? Yo puedo creer que, según
nos cuentan los diarios (no tengo otras fuentes de información)
el presidente Busch haya nacido de nuevo en 1986 en un encuentro
con el evangelista Billy Graham, pero la política de
prioridades nunca es una guerra. Las guerras solo se alimentan
de odio y de sangre y sus frutos son la muerte y la desolación.
El simple cristiano evangélico no puede ser
nunca un cristiano simple . Tenemos que saber que
la retórica sobre el bien venciendo al mal, es algo
mas que blanco y negro. El mal es algo mas que el aborto,
la homosexualidad y otros problemas de bioética. El
"Príncipe de este mundo" tiene un sistema del mal que
reúne poder, dinero y vanagloria de la vida para sustituir
a Dios. La religión se prostituye cuando solo se mira
el bienestar propio y Dios solo es el tapa-agujeros de nuestros
caprichos. Cuando el bienestar viene a la vida de los cristianos,
tenemos que estar agradecidos a Dios por sus bendiciones,
pero ¿qué pasa con aquellos que parecen abandonados
de la mano de Dios? ¿No será el "mal" y nuestra
lucha contra el mal, el dar de comer al hambriento, de beber
al sediento y vestir al desnudo?
La Religión-Estado suele ser una trampa en la mayoría
de los casos. Se suele perder el sentido profético
y el acercamiento del samaritano. El Estado protegiendo a
la Religión o la Religión apoyando al Estado,
no crea mas que un imperialismo religioso. El cristianismo
que nació perseguido y pobre, cuando fue apoyado por
Constantino, se convirtió en perseguidor y poderoso.
Esta mezcla ha sido la que a lo largo de la historia ha atado
con cadenas insufribles no solo las conciencias y la libertad
del ser humano, sino que ha sumido a las naciones en eras
de oscurantismo y pobreza espiritual.
Aunque el protestantismo evangélico parezca
robusto en Norteamérica, mucho me temo que estemos
asistiendo a una de esas etapas en las que el fundamentalismo
haya perdido sus fundamentos . La Biblia además
de ensalzar los hombres de fe, ensalza un estilo de vida que
además de dar al César lo que es del César,
y a Dios lo que es de Dios, establece principios de misericordia,
de mansedumbre y de solidaridad hacia los seres humanos, que
los políticos y los Estados suelen olvidar.
Manuel de León es escritor, historiador, y director de "Vínculo"
(revista de las Iglesias de Cristo de España).
© M. de León, Asturias, España. |
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