 |
El protestantismo en México:
¿letargo?
LOS HIJOS DE LUTERO EN MÉXICO (IV)
Además de Monsiváis, otro personaje que no reniega de su pasado protestante es Sergio Cárdenas, ex director de la Orquesta Sinfónica Nacional y tal vez el músico mexicano más conocido en el extranjero, quien hizo sus primeros estudios en el Seminario Presbiteriano del D.F. Actualmente es director de la Sinfónica de El Cairo, Egipto. Sin embargo, a pesar de estos nombres ilustres, el protestantismo mexicano vive en su mayoría en una lamentanle pasividad socio-cultural.
Cárdenas ha publicado un par de libros ( Estaciones en la música y Un rap para Mozart (1) donde manifiesta una profundidad poco común a la hora de referirse a aspectos teológicos, además de que su acercamiento a la poesía ha rendido frutos en sus magníficas traducciones de Rainer Maria Rilke. Su disco más reciente, Cor mundum, grabado en Alemania, incluye algunos cantos religiosos y textos bíblicos musicalizados.(2)
PASIVIDAD
Sin embargo, los esfuerzos que se llevan a cabo por situar de una manera más militante a los protestantismos mexicanos, continúan abriendo brecha en medio de la irresponsable indiferencia de amplios sectores de las iglesias, las cuales viven, en su mayoría en una lamentable pasividad, la cual no resulta coherente con la historia del país ni con la dinámica propia del protestantismo. Esto es una realidad flagrante, a tal grado, que algunos han llegado a señalar que el adjetivo “protestante” ya no es el mejor para definir la actitud básica de estas iglesias, debido a que la mentalidad protestataria y transformadora, esencial a la disidencia protestante original, ha sido sustituida por un “letargo social”, y, añadiríamos, cultural.(3)
En qué medida, lo que ha pasado en México, ha sucedido también en el resto de los países del continente, se podría apreciar en una exploración sistemática de la mentalidad de las nuevas generaciones de las iglesias, aunque no deja de haber buenas señales en algunos círculos. Un ejemplo: Rubén Arjona Mejía, joven pastor presbiteriano, quien, a pedido expreso de la Alianza Mundial de Iglesias Reformadas (WARC, por sus siglas en inglés), hizo una revisión de la situación actual del país, tratando de tomar lecciones de la Ginebra de Calvino para las condiciones actuales de la capital mexicana. Al respecto, escribe:
El triunfo de la Reforma en Ginebra no fue producto de un gran evento evangelístico de dos horas en la Catedral de San Pedro (con Farel como predicador) [...] En el siglo XVI, los Reformadores vieron la mano de Dios en el desarrollo de la historia; al hacerlo, pudieron incorporar a la batalla todos los recursos disponibles. Del mismo modo, la Reforma que necesita la ciudad de México no ocurrirá como resultado de una gran campaña evangelística en el Estadio Azteca. Se requiere algo más que eso. La Iglesia, mientras proclama el Reino en el culto, debe también proclamarlo en cada esfera de la vida. Para lograrlo, deberá llevar a cabo alianzas estratégicas [...]
Existe un fuerte deseo entre algunos ministros y hombres y mujeres de iglesia por restablecer muchos de los principios reformados que se han perdido. En diversos niveles eclesiásticos se ha sentido la imperiosa necesidad de establecer un diálogo serio entre la iglesia y la(s) cultura(s) mexicana(s) [...]
Mucho del presente y del futuro de la iglesia depende de sus jóvenes, porque son vehículos de cambio(4)
De modo que, en algunos sectores se vislumbran buenas esperanzas de recuperación y aplicación de las viejas, pero siempre renovables, identidades protestantes. Como escribió Rubem Alves, en la celebración del 450 aniversario de la aceptación de la reforma en la ciudad de Calvino, Ginebra:
El protestantismo es un sueño para mí. Lo amo porque cuando soy poseído por sus símbolos, siento que mi cuerpo se hace más ligero y casi vuela […]
Amo el recelo calvinista hacia todas las formas de idolatría […]
Amo el cuidado calvinista por la creación de Dios […]
Amo, además, le belleza de la soledad profética […]
Ustedes saben: estos no son hechos; no son pedazos de la tradición o de las instituciones protestantes. Son visiones, símbolos de los objetos de nuestro deseo, nombres de nostalgias…
Si el protestantismo aún es joven…
Si aún tiene el poder de seducir…
Si es tan fuerte como para poseer cuerpos y hacerlos bailar, volar y luchar.
Todo depende de su poder para hacer que otras religiones y tradiciones sueñen. Tal vez no se conviertan al protestantismo, pero es seguro que se volverán más ligeras…(5).
(1) Cf. S. Cárdenas, Estaciones en la música. México, Conaculta, 1999; y Un rap para Mozart. México , Conaculta, 2003 (Cuadernos de Pauta). En elpoemaseminal, un proyecto de divulgación poética, está por aparecer una selección de sus traducciones de Rilke.
(2) La página personal de Cárdenas en Internet es: http://academia.uat.edu.mx/seriscarta .
(3) Frase usada por Carlos Mondragón en un trabajo publicado en De la marginación al compromiso. Los evangélicos y la política , Buenos Aires, Fraternidad Teológica Latinoamericana, 1991.
(4) Rubén Arjona Mejía, "Mexico", en Reformed World , vol. 46, núm. 2, junio 1996, pp. 84-85. (Trad. de L.C.) Se trata de una contribución al debate sobre la situación mundial desde el punto de vista de los jóvenes miembros de iglesias reformadas o presbiterianas. El lema y tema general de trabajo de estos dos años en la ARM es “Romper las cadenas de injusticia (Isaías 58.6)”.
(5) R. Alves, “An invitation to dream”, en The Ecumenical Review, vol. 39, núm. 1, enero de 1987, p. 62. Traducción de L. Cervantes-Ortiz.
Leopoldo Cervantes-Ortiz es
critor, médico, teólogo y poeta mexicano. Jornadas: 450 Años de la Biblia de Lutero 29 de octubre de 2004.
(c) Leopoldo Cervantes-Ortiz, ProtestanteDigital.com, España, 2004
|
|