| Les adelantamos que este
artículo no es de Manuel López sobre sí mismo. Es una sorpresa
de la Redacción de Protestante Digital para quien, por
modestia real y ética profesional, nunca escribirá sobre su
propia persona.
Y es que Manuel (Manolo
para sus muchos amigos) es todo un profesional. Cristiano
(bautista, para más señas) pero de la misma manera un artesano
minucioso del arte de juntar palabras. Y a fe nuestra que es
uno de quienes mejor lo hace en el idioma de Cervantes dentro
del mundillo protestante contemporáneo (con permiso
de Juan Antonio Monroy).
Quienes no le conozcan ad personam pensarán que es
un orfebre de la lengua, pero también un cirujano que utiliza
el bisturí tanto para curar, como para clavarlo donde más
duele y menos gusta. Algo de eso es verdad, una posibilidad
sólo al alcance de quienes pueden manejar la pluma (o el PC)
con el arte de la esgrima.
Pero quienes conocemos a
SuperLópez en la intimidad sabemos que es en realidad
Manoliño, un gallego entrañable, inteligente, tímido,
humilde y sensible. Su belicosidad -cuando existe- nace de su
defensa del oprimido y el necesitado, de su indignación ante
lo que él ve como injusticia, de su sana rebelión contra la
indiferencia y los tópicos rutinarios. Dejamos constancia de
haberle visto (sin que él lo supiera) bajarse en plena noche
en una perdida carretera a auxiliar a un conductor averiado;
algo insignificante ante la lucha que ha tenido como padre
adoptivo (junto a su esposa) por una hija que trajo allende
los mares para quererla con la misma intensidad con la que ha
querido a sus tres hijos naturales (que ha sido
mucha).
Como periodista, además de director de la
revista FOTO y profesor secular de Ciencias de la
Información en Madrid, es miembro habitual de algunos de los
más importantes certámenes de los grandes medios de
comunicación españoles; referencia y colaborador habitual del
Consejo Mundial de Iglesias, de la ALC (Agencia
Latinoamericana y Caribeña) y de la WACC (Asociación Mundial
de Comunicadores Cristianos, por las siglas en inglés). Es
asimismo asesor en temas periodísticos -sin títulos ni
papeles- de la FEREDE (Federación de Entidades Religiosas
Evangélicas de España) y del Consejo Evangélico de Madrid. A
esto se añade que -esta vez sí de manera oficial- es miembro
del Consejo de Redacción de Red IMIR (la entidad que aglutina
a ProtestanteDigital, ACPress y e-Mision). Y a nivel local,
diácono de la primera iglesia bautista de Madrid.
Pero,
por encima de cualquier consideración (y esto es para nosotros
lo esencial) es alguien que ama a Jesús como su Señor y
Salvador, y de manera inseparable al prójimo como a él mismo.
Con sus enormes aciertos y errores -como cualquiera de los que
escribimos o leemos estas líneas- pero con una coherencia e
idealismo que son como un faro encendido en este mundo lleno
de oscuros intereses y pragmatismos rastreros.
Un amigo
de sus amigos y de quienes no lo son; sin exigir nunca mucho y
dando siempre todo lo que puede. Por eso quienes le conocemos
le queremos y valoramos. Más allá de lo que escribe, por todo
lo que representa como persona. Estas líneas, además de un
pequeño reconocimiento a su trayectoria, es un intento de
convertir a Manuel López en Manolo para
quienes le leen sin saber de su trasfondo y persona.
La Redacción de
ProtestanteDigital
Carta de X. Manuel
Suárez Felicito al
director de Protestante Digital por haberle colado a Manolo
López una “Letra Pequeña” especial. Le conocía por un libro,
“La España Protestante”, que me había impresionado por su
elevada calidad, y por las buenas referencias que mi mujer me
había dado de él; también, cómo no, por sus escritos en
Protestante Digital; pero no le había podido saludar
personalmente. Hace unas semanas nos cruzamos por e-mail un
epistolario en el que discrepábamos por un tema de política
actual –ya le conocen Vdes. y pueden imaginar lo que allí
saltó–. Tratándose de otras personas, estas disputas acabarían
fácilmente con descalificaciones y “excomuniones” mutuas; en
este caso, nuestro epistolario terminó con una invitación de
Manolo a que pasase una noche en su casa, aprovechando una
reunión en Madrid de colaboradores de nuestra revista. Y allí
tuve la satisfacción de conocer a este matrimonio encantador;
se mantienen jóvenes porque conservan su capacidad para
dejarse sorprender y descubrir cosas nuevas; tengo la
sensación de que la Iglesia en este país se podría aprovechar
aún más de ellos dos.
Doy gracias a Dios por Manolo y por
Mª Rosa. El Señor tampoco se habría equivocado si hubiese
hecho nacer a Manolo en la época de la Reforma: habría sido un
indomable luchador por la fe y, dada su impetuosidad,
fácilmente habría acabado en la hoguera, la misma –virtual– a
la que algunos lo querrían condenar hoy. Hay cosas que dice
que me sorprenden (y algunas ¡cómo las dice!), pero ahora sé
que me perdería mucha riqueza si me dejase asustar y no
llegase a descubrir la pasión y el compromiso con los que
defiende lo que cree que es justo y, sobre todo, el entrañable
amor que siente por sus hermanos, entre los que tengo el gozo
de contarme.
X. Manuel Suárez (médico,
escritor. Consejero de MMCC del Consello Evanxélico Galego y
colaborador de Protestante Digital)
María Rosa Medel
Sí, doy fe de que es la mujer
perfecta de que habla la Biblia, pero... ha pasado diez
veces por Urgencias de Cardiología. Le sobrevienen de cuando
en cuando episodios de arritmia y se pone muy malita. Este año
que hoy termina, dos sustos. Estrés, dicen los médicos, aunque
entre nosotros diré que el problema es que tiene el corazón
más grande que la caja. Dar testimonio de su fe protestante,
criar los hijos, vivir comprometida hasta el tuétano con
causas nobles, sacar adelante a brazo partido una empresa
familiar cultural, ser coherente con su ideología de progreso,
soportar al marido... conlleva este riesgo.
Tal
día como ayer, un 30 de diciembre de 1971, se casó en la
Primera Iglesia Bautista de la calle General Lacy de Madrid.
Después de haber celebrado el 25 aniversario en 1996 con los
hijos y los mismos hermanos/amigos de la iglesia de la
quinta del 71, y en vista de que el 50 aniversario está
lejos, allá en el año 2021, pues ayer su marido la sorprendió
con una gran fiesta que venía preparando en secreto: la
celebración del 33 aniversario de bodas en compañía de los
hijos de ambos, sus parejas, los mismos amigos de entonces y
los hijos de los amigos.
Agradezco la benevolencia del director de Protestante
Digital en hacer una actualización especial de la revista
con este artículo en día tan señalado como hoy para felicitar
aquí en público a mi mujer. ¡María Rosa, te
quiero!
María Rosa Medel es gerente de la empresa editorial
familiar Monte Alto Comunicación, SL, editora de la revista
FOTO. Secretaria de la junta directiva nacional de la Unión de
Mujeres Evangélicas de España (UDME), miembro de la junta
directiva de la Misión Evangélica Urbana de Madrid y miembro
del Comité Organizador del I Congreso Protestante de Madrid,
en el que tiene a su cargo la ponencia de la Mujer.
Manuel López, es periodista,
profesor de Ciencias de la Información en Madrid, y director
de la revista FOTO. © M.
López, 2004, Madrid, España. |