|
2005: propósito de enmienda
A modo de regalo para esta nueva aventura llamada 2005, os entrego estas palabras. Frases reflexionadas que abandonan su lugar de origen; mi corazón, para mezclarse con el vuestro. Todas estas expresiones están revestidas de buenos deseos, que anhelo sean realizados en este año virgen que ante nosotros se ha de desnudar.
Ocultar el desconcierto, el dolor que deja en mí el año clausurado no sería una buena manera de comenzar, pues he de admitir que el pasado2004 ha sido un año algo sombrío. La tragedia vivida el 11 de Marzo aún nos produce escozor, haciéndonos recordar aquello que nunca olvidaremos, porque cruelmente Marzo nos robo un poco de lo que somos.
Ese 2004 nos mostró en demasiadas ocasiones la mano rencorosa del agresor, pues han sido muchísimas las mujeres víctimas de malos tratos. También ha sido desmedido el número de inmigrantes muertos en pateras, que de forma desesperada anhelaban llegar hasta este país.
Y como colofón, ese tan reciente pasado año, nos ofreció el lado oscuro de la bella naturaleza, un maremoto que ha arrasado con miles de personas al sur de Asia.
Querer sacar algo positivo de toda esta amalgama de dolor humano es francamente difícil. Por ello, ataviada de positivismo, ansío alejar prontamente lo desfavorable de los días pasados e hilvanar un centenar de deseos exponiéndolos ante Dios con la esperanza de que haga realidad cada uno de ellos. Rogando prioritariamente por quienes sufren, la mayoría de ellos portadores de nombres que desconozco, pero que son sobradamente conocidos por su creador.
Acabó el 2004 e incapaz de sentir nostalgia por él abro mis brazos al nuevo año, enarbolando propósitos que hacer realidad en mi vida.
Sé que aquello en lo cual pueda mejorar como persona será un tributo para mejorar este mundo. Y aunque bien conozco mi incapacidad para cambiar esta aldea global pero, sí estoy preparada para cambiar ese pequeño entorno que me rodea.
Espero gocéis de una buena travesía, que esta nueva aventura en la cual ya nos hemos enrolado sea liviana, menos cruel, que nos ofrezca briznas de caricias para mitigar con dulzura todo azote de maldad.
PARA TODOS, FELIZ 2005.
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com, 2005, España |