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INTRODUCCIÓN AL TALMUD, por Adin Steinsoltz, 284 páginas; y TALMUD Y CRISTIANISMO, por Moisés Órfali, 195 páginas. Ambos libros han sido publicados por Riopiedras Ediciones, calle Rocafort 249, 08029 Barcelona. Teléfono-fax 93-3213552.
Para responder a la pregunta ¿qué es el Talmud? hemos de remontarnos a los cinco primeros libros de la Biblia escritos por Moisés, que forman el Pentateuco. En el judaísmo estos libros se definen con una palabra de etimología incierta, frecuentemente traducida por Ley, que es " Torah ". "La Torah" es para los hebreos la Ley escrita, en tanto que el Talmud recoge la tradición oral.
Desde la antigüedad, el pueblo judío se ha regido según la Ley del código mosaico. Pero paralelamente a la Ley escrita ha desarrollado la Ley oral, que nació y evolucionó para interpretar y complementar la Ley escrita.
De forma convencional, el Talmud se define como el resumen de la Ley oral "desarrollado por siglos de esfuerzo erudito por sabios que vivieron en Palestina y Babilonia hasta el comienzo de la Edad Media". Según Steinsoltz, el Talmud "se compone de dos partes: La Misná, un libro de halajá (Ley) escrito en hebreo y el comentario de la Misná, conocido como Talmud (o Guemará), que es, en el sentido estricto del término, un resumen de discusiones y aclaraciones de la Misná escrito en una mezcla de hebreo y arameo".
Orfoli dice que el Talmud surge en un tiempo en que Roma, tras la conquista del mundo mediterráneo oriental, se proclamaba como el imperio universal y definitivo. Según David Romano, profesor de Filosofía y Letras, "el proceso de elaboración del Talmud abarca los años 212 a 500 de nuestra era". Este mismo autor añade que entre los años 1520 y 1523 se publicó en Venecia, en 12 volúmenes, la edición Príncipe del Talmud babilónico. Todas las ediciones posteriores, hasta nuestros días, reproducen exactamente la foliación de dicha edición.
Los autores de los libros que comento son eminencias judías, especializados ambos en disciplina talmúdica. Adin Steinsoltz, nacido en Jerusalén en 1937, está reconocido internacionalmente como una de las figuras más eruditas y brillantes del judaísmo en el último siglo. En 1965 fundó el Instituto Israel para Publicaciones Tálmúdicas. Es autor, además, de una treintena de libros en las que explica, entre otros temas, los misterios del Talmud.
Steinsoltz nos introduce en el contenido del Talmud. Afirma que "si la Biblia es la piedra angular del judaísmo, el Talmud es la columna central que emerge desde los cimientos y sostiene todo el edificio espiritual e intelectual".
Los 35 breves capítulos de su libro se dividen en cuatro partes que tratan de la historia, la estructura, el contenido y el método del Talmud. Comienza afirmando que el propósito del Talmud es el estudio de los cinco primeros libros de la Biblia y concluye diciendo que "desde un punto de vista estrictamente histórico, el Talmud nunca se ha completado, nunca se ha declarado oficialmente terminado".
Moisés Orfalí es catedrático de Historia del Pueblo de Israel en la Universidad de Bar-Ilan, Ramat-Gan, Israel. Es autor de numerosos trabajos sobre polémica judeocristiana en la Edad Media.
En tanto que la obra de Steinsoltz tiene claros propósitos clarificadores y divulgativos, la de Orfolí se desenvuelve en el campo de la polémica. Para este autor, el Talmud, que define como "compilación enciclopédica de toda una tradición judía preexistente", fue durante muchos siglos relegado y repudiado por el cristianismo.
La historia de la polémica cristiana contra el Talmud, que Orfolí remonta a los primeros siglos de nuestra era, estuvo motivada, según él, por un imperativo teológico y por el sentimiento de la Iglesia de comunicar a los judíos la verdad que creía poseer. Por "la finalidad de atraer a los judíos e incorporarlos al cristianismo mediante predicaciones, escritos de controversia y disputas en privado o en público".
Para el autor de TALMUD Y CRISTIANISMO, durante generaciones los cristianos desconocieron la esencia y los valores del Talmud. En parte por mala voluntad y en parte por la terrible ignorancia prevaleciente en torno a "esta extraordinaria obra rabínica". Prosigue Orfalí: "Se acusaba a esta magna obra de ser misteriosa, oculta, y de expresar conceptos del judaísmo que el cristianismo debía rechazar, olvidando que toda la literatura del Nuevo Testamento y su oralidad que constituyen la identidad cristiana, está ligada esencialmente a aquella tradición oral de Israel".
Moisés Orfalí concluye su libro con esta pregunta: "¿Será posible que, al final del segundo milenio de la era común, después de dos mil años de recelos, suspicacias y abiertos ataques al Talmud, judíos y cristianos logren fortalecer el diálogo a través de un mejor conocimiento de esta obra?"
Juan de Rabat es escritor y crítico literario.
© J.de Rabat,, ProtestanteDigital.com, 2005 (España) |
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