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Lo positivo de la secularización
El desafío del secularismo (IV)
Cuando decimos que la Historia puede dificultar la radicalidad, reconocemos la posibilidad de que el peso filosófico y teológico de los siglos nos tenga aprisionados. No porque la teología sea inútil, ni un ejercicio infructuoso, ya que busca discernir el rostro de Dios en la faz de Jesucristo, sino porque los árboles no dejen ver el bosque. Ha sido la Reforma llamada radical (1) la que según Ernst Troelsch ha caracterizado tipológicamente al protestantismo desde el punto de vista de la sociología de la religión. No fueron las grandes iglesias luterana y calvinista, ni la católica en su contrarreforma, las que más influyeron en la determinación de erradicar los abusos de la institución religiosa, sino la Reforma radical en su amontonamiento de reformas y restituciones doctrinales e institucionales de anabaptistas, espiritualistas, pietistas y hasta racionalistas evangélicos como Juan de Valdés.
No es fácil romper con la práctica actual del cristianismo aunque veamos muriéndose de hambre dos terceras parte del globo, montones de "Papas de la prosperidad" saqueando al pobre y al débil o a los poderosos ejerciendo violencia en todos los niveles y a escala cósmica.¿Dónde está el cristianismo que además de ser sensible ante el afligido y menesteroso, mire al hombre como imagen de Dios?
Gene Edwars en el libro citado se interroga por todo lo que hacen los cristianos de hoy y la respuesta es que nada es bíblico. Del culto del domingo a las doce dice: "Hoy, 500.000.000 protestantes siguen rutinariamente (y sin preguntar) esta tradición del domingo como resultado de los malos hábitos de un teólogo alemán con la cerveza."
Del pastor dice cosas como estas: "Piensa en ello. En que lugar del Nuevo Testamento encuentras tú a un hombre -siempre el mismo- que (1) predica cada domingo, (2) casa a la gente, (3) da un mensaje a un grupo, (4) lo entierra después con una oración, (5) visita ancianitas, (6) ora por el fútbol, (7) es el Gran Jefe Supremo de la iglesia, (8) ejerce responsabilidad sobre ancianos y diáconos, (9) casi siempre anda trajeado, (10) habla y ora de una forma extraña, (11) bautiza a todos los nuevos conversos, (12) y cuyo oficio y cada una de esas prácticas se suponen que están basadas sólidamente en la Palabra de Dios y presentes en la escritura.
Ahí, en tu Nuevo Testamento, no aparece un hombre como ese, ¿verdad? A pesar de ese hecho, hoy en día este señor es la figura central del cristianismo protestante. ¿Cómo se introdujo la idea del pastor en el cristianismo? Aquí está la historia. Juzga por ti mismo si parece que floreciera de algo "basado sólidamente en la Palabra de Dios."
De los edificios afirma: "Hasta que apareció en escena un emperador romano llamado Constantino (unos 300 años después del Pentecostés), la fe cristiana era la única religión en la historia que se reunía en casas. Era el único movimiento "oculto" aventajado de la historia de la religión. No tenía instituciones, ni rituales impuestos, ni templos. Aquello era no tenía precedentes en la historia humana. Fue lo que hizo al cristianismo algo único. Vigoroso. Elástico, flexible, adaptable. ¡Y tenían pocos gastos! Los gastos eran ínfimos. Poco después Constantino se encargó de cambiar todo eso.
Todas las otras religiones tenían (y tienen) templos (edificio de iglesia), sacerdotes (pastores), vírgenes vestales (monjas), rituales (la Misa y el "culto" del domingo... que está muy cerca de un ritual), un vocabulario secreto sólo conocido por los sacerdotes (teología) y un laicado en silencio. Todas las religiones han contado siempre con esto. Incluyendo la religión protestante. (¡Vale, no tenemos vírgenes vestales!).
Yo pienso que para entender la radicalidad evangélica, no podemos llegar a estos extremos en los que actualizar las formas para presentar el mensaje, suponga deterioro del mismo. En algunos casos, el tener un templo, puede suponer un enorme esfuerzo económico para una congregación pequeña, cuando debería estar la asamblea mas preocupada de las necesidades de un mundo hambriento y necesitado de todo. ¿Será esto lo que nos quiere decir Edwars? Pero, en otros casos, el templo ha supuesto una ayuda estimable a la asamblea cristiana pues le ha servido no solo para la realización de la misión evangelizadora y educadora, sino que ha servido a la sociedad como lugar de encuentros y actividades. Quizás haya una escala de prioridades y de valores en los hijos de Reino, que no deben confundirse con los del sistema mundano. Sin duda la radicalidad del ejemplo de Cristo es esta: "Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde recostar la cabeza" (Lucas 9:58).
Lo que ha supuesto en los últimos cincuenta años la secularización, desde mi punto de vista, es mas positivo que negativo. No porque el hombre pueda vivir sin Dios, ni porque la religión pueda ser objeto de museo, sino porque el hombre en su libertad para buscar aguas que satisfagan su sed infinita, acudirá a Dios sin paraguas religiosos, sin fariseísmos legalistas que prostituyan el nombre de Dios . Creo que se ha entendido mal lo de la "mayoría de edad del hombre". Se dice: "¿puede el hombre seguir siendo hombre si se amputa voluntariamente su dimensión espiritual? ¿no corre el peligro de degenerar hacia una animalidad con mas a menos ingenio?" Creo que no se trata de eso.
El hombre postmoderno no deja de tener la dimensión espiritual en toda su plenitud, como la han tenido todos los hombres desde Adan. El que viva despreocupado, quizás, incapacitado para la reflexión espiritual, porque tiene tantos botones que apretar en los que se le ofrecen todos los reinos de la tierra, no tiene menos atrofia trascendente que el fariseo o el clérigo institucional y profesional religioso. El que en América Latina se produzca un avivamiento protestante, no refleja otra cosa que la huida hacia el Evangelio del catolicismo clerical y amigo de los poderosos. ¿No estará cansado el hombre postmoderno de una religión sin Dios, sin poder y sin espíritu? ¿No estará siendo el hombre postmoderno más honesto consigo mismo aunque se aleje del espacio milagrero y mágico, sagrado y mítico, pero más cercano al hombre? El mundo del voluntariado, de las ONGs. se está levantando casi sin ideologías que lo dirijan. Es mas, casi siempre evitan ponerse etiquetas; ni siquiera la humanística-humanitaria o filantrópica. Por esta causa, el impulso evangelizador a nuestro mundo occidental, debiera tener la suficiente empatía con los espacios humanísticos o filantrópicos donde se palpa a Dios en el rostro del necesitado y de alguna manera Dios extenderá su mano salvadora.
(1)
George H. Williams "La Reforma radical"
Manuel de León es escritor, historiador, y director de "Vínculo"
(revista de las Iglesias de Cristo de España).
© M. de León, 2005, Asturias, España. |
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