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Matilde Tarquis
Nada que ver, gracias a Dios, con los entornos calcados del show business del televangelismo de altos vuelos . Estamos ante una venerable mujer que es ejemplo de muchos miles de fieles laicos, seguidores de Jesús, que demuestran que aman a su Señor y predican así el Evangelio ayudando de manera anónima a las personas necesitadas.
A sus ochenta años, esta Teresa de Calcuta de Tenerife sigue ayudando enfermos, visitándoles, comprándoles medicinas. El hecho de que tenga graves problemas de varices y artrosis no le impide arrastrarse por las calles para seguir cuidando a quienes necesitan menos cuidados que ella.
Es Matilde Tarquis. Juan Antonio Monroy -a quien acogió con el cariño de una madre cuando hizo la mili en Tenerife- escribió mucho sobre ella en Alternativa 2000 . Pero falta todavía su biografía.
Huyó de la guardia civil de Franco campo a través para poder adorar a Dios y escuchar predicar la Biblia. Fue misionera entre los musulmanes de Tánger con hambre y peligro de su vida. Cuando tuvo que regresar a Tenerife para cuidar a sus ancianos padres, en Tánger lloraron su partida.
Tocó en su día el órgano en la iglesia de la FIEIDE de Santa Cruz de Tenerife.
A su sobrino Pedro se le saltan las lágrimas de los ojos cuando me cuenta que, de pequeño, "me enseñaba historias de la Biblia y puedo decir que su ejemplo y cariño fue algo que estoy seguro que Dios utilizó para que un día me convirtiera".
No puede seguir. Se le saltan las lágrimas de los ojos.
Puedo dar fe de que son lágrimas contagiosas.
PyC
Pluralismo y Convivencia. Difícilmente podría haber sido bautizada con nombre más acorde con nuestros valores protestantes la Fundación estatal que mañana, miércoles 23 de febrero, capitalizará el orden del día en la asamblea anual de la FEREDE.
Quiera el buen Dios del cielo operar el milagro de liberar a nuestros representantes de cualquier atisbo de sombra de prejuicio que pudiera llevarles a confundir churras (un simple placet a la FEREDE para que canalice esos proyectos de carácter cultural, formativo o de integración social que se nos pudieran ocurrir, sin ir más lejos, a usted o a mí) con merinas (encendidas prédicas sobre principios evangélicos -bajo el prisma particular de la denominación tal o la misión cual, claro-, o metafísicas disertaciones sobre el heroico pasado, el tenebroso presente y el apocalíptico futuro de las relaciones Estado-Iglesias).
A algún hermano evidentemente mal informado que se manifiesta radicalmente opuesto a la Fundación PyC me he tomado el atrevimiento de encarecerle una sugerencia de orden práctico, por ponerle un solo ejemplo: que por nada del mundo se le ocurra volver a conectar ninguno de los programas religiosos evangélicos en las tv públicas, pues están financiados con dinero de nuestros impuestos.
Ya puestos en plan "digno" (¡?) de no querer saber nada de fondos públicos para la realización de proyectos de carácter cultural, formativo o de integración social, lo suyo, para ser coherentes, sería recomendar a los anti-PyC que arrancaran directamente de su Biblia la página de Mateo 25, en la cual "algo" se viene a hablar de la actitud del creyente -el compromiso o, en este caso, el rechazo- ante el repertorio permanente de programas de actuación cultural, formativa y de integración social que llaman de continuo a nuestra puerta.
Manuel López, es periodista, profesor de Ciencias de la Información en Madrid, y director de la revista FOTO.
© M. López, 2005, Madrid, España. |