
|
 |
 |
 |
|
|
Recomendar |
|
|
Agregar a
favoritos |
|
|
Página de inicio |
|
|
¿Quiénes somos? |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
 |
[ Imprimir ] [ email ] |
 |
 |
Frágil memoria
Aquella mañana quedará grabada en mi memoria como el inicio de un fatídico día. Todo lo que llegaba hasta mi parecía el preludio de un mal sueño, y deseé que sólo fuese eso, una cruel pesadilla que finalizara al despertar.
Desgraciadamente, la tragedia que visitó a cientos de personas aquella mañana era una palpable y desafortunada realidad, una realidad que nos salpicó a quienes aún podemos presumir de tener sentimientos, moral, cordura. Algo de lo que no pueden gozar aquellos que faltos de conciencia y humanidad, insertaron en la sociedad un resquemor que aún hoy, un año después, sigue produciendo indignación y rechazo.
Sé que ellos, los ausentes, no necesitan frases de condolencia, compasivas y repetidas palabras. Estas que yo escribo no van destinadas a ellos, las redacto para todos los demás; para nosotros, seres de frágil memoria que pese al dolor que nos producen cada día las crueles noticias que recibimos desde los diferentes medios de comunicación, somos muy dados a olvidar.
Las escribo ahora que se cumple un año desde aquel sangriento jueves, lo hago con el escozor que me produce el olvido , la desmemoria de muchos.
También lo hago por y para quienes intentan a toda costa buscar culpables en todo este horror, aunque de nada sirve culpabilizar a los diferentes dirigentes políticos. Sería positivo hacerles ver que sensibilizarse con el desfavorecido, con el atropellado por la maldad, debiera ser una de las máximas dentro del puesto relevante en el cual se posicionan y del que tantos beneficios obtienen.
Sabemos que los únicos responsables de toda esta locura son quienes no valoran la vida, los malvados y necios seres que repudian la existencia humana y son esclavos de ideales absurdos.
Nadie nos va a devolver las vidas segadas por la sinrazón y el odio más exacerbado, pero nosotros, los que aún seguimos gozando de nuevos días, tenemos el deber de vivirlos con un corazón más sensible, más cercano al prójimo; dando ejemplo a seguir a otros que desconocen la palabra humanidad, amor.
Hoy no es el momento de homenajear ausentes, es un buen día para plantarle cara al odio, y derramar entre todos grandes dosis de amor , con la ilusión de que estas semillas de bondad puedan ser sembradas en corazones de piedra.
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com, 2005, España |
|
 |
[ Imprimir ] [ email ] |
 |
 |
 |
 |
|
 |