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Lutero, traductor accidental de la Biblia
Martín Lutero nunca pensó en convertirse en traductor de la Biblia al alemán, pero la insistencia de su amigo Melanchthon y la necesidad de una versión moderna de las Sagradas Escrituras en alemán, le animaron a realizar su obra de traducción.
Alemania, durante el siglo XV, fue el territorio que más versiones de la Biblia tenía en idioma vulgar. De los pocos casos de la Biblia en los idiomas naturales, más allá de las fronteras germanas, únicamente destaca la Biblia en checo que imprimió Martinaz Tissnova en el año 1489 en Praga y, en el caso italiano, la Biblia de Malermi, producida por Speyer en el año 1471. Algo posterior es la traducción al inglés de William Tyndale entre los años 1525 y 1534.
Todas estas traducciones juntas y otras muchas, no lograron transformar a la sociedad medieval, pero Lutero, con su traducción del Nuevo Testamento, primero y del Antiguo Testamento, más tarde, consiguió poner a las Sagradas Escrituras en medio del debate religioso, filosófico y cultural de su tiempo.
El lenguaje directo y llano de la traducción de Lutero, evitando latinizar el alemán; rompió con el estilo encorsetado de otras versiones de la Biblia . En esto, el reformador alemán siguió los pasos de Heinrich Steinhöwel, que aconsejaba que la traducción se haga "no palabra de palabra, sino sentido de sentido".
La tranquilidad del castillo de Wartburg sirvió a Lutero como taller ideal para la trascripción del Nuevo Testamento. Usó como fuente, la segunda edición del Nuevo Testamento en griego de Erasmo de Rótterdam. Al parecer, el reformador no utilizó ni manejó otras versiones en alemán.
Algunas de las curiosidades de este primer Nuevo Testamento están relacionadas con la meticulosidad y erudición de Lutero . Uno de los ejemplos más claros es la colocación que hizo de los libros. Al dudar de la autoría apostólica de la epístola de Hebreos y la carta de Santiago, las colocó al final, junto a la de San Judas y el Apocalipsis; mostrando de esta maneras la mayor autoridad de los otros 24 libros. El reformador añadió introducciones en todos los libros y anotaciones en algunos textos, como en el caso de la parábola de la perla de gran precio (Mateo 13: 44-46), en los que explicaba el simbolismo e interpretación de estos textos.
Tras abandonar el castillo de Wartburg y regresar a Wittenberg en el año 1522, Lutero trabaja en las revisiones de la traducción con Melanchthon.
El libro fue editado, por Lucas Cranach y Christian Döring, justo a tiempo para la Feria de Otoño de Leipzig, con una tirada de 3.000 ejemplares. El Nuevo Testamento costaba un florín, aproximadamente el sueldo de un mes de un maestro de escuela. El 19 de diciembre de 1522 se realizó una segunda edición Durante el año siguiente se realizaron otras doce reimpresiones y, desde ese momento se convirtió en uno de los libros más vendido del siglo.
Mario Escobar Golderos es licenciado y Diplomado en Estudios Avanzados (DEA) en Historia; así como director de la revista “Historia para el debate”
(c) M. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2005)
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