E s p e c i a l e s
Número 76 - 08 de abril 2005
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NOTÍCIES

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

DIRECTORIO

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Enfoque
JUAN ANTONIO MONROY
[ Imprimir ] [ email ]

El poder destructivo de la lengua

Llegar a dominar la lengua es una de las cosas más difíciles de la vida. De ahí el que la murmuración sea una plaga universal. "Todos ofendemos muchas veces"-dice Santiago-; y añade: "Ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado" (vrs. 2 y 8).

No cabe hacerse ilusiones sobre la supresión de la murmuración. Los términos absolutos que emplea Santiago no dejan lugar al optimismo: "Todos ofendemos". "Ningún hombre puede domar la lengua". El hombre y la murmuración parecen tan inseparables como el misterio y la poesía. "Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo" (vr. 2).

Las ideas del apóstol tienen un encadenamiento terrible, pero lógico. No hay quien sea incapaz de ofender con la lengua; por lo mismo, la perfección humana tampoco es posible; y como consecuencia de la deformación moral que todos llevamos dentro, nuestra lengua se dispara y el resto del cuerpo resulta incontrolable. Al murmurado no le queda otra alternativa que armarse de paciencia y perdonar. Y para el murmurador -todos estamos incluidos- no hay otro escape más que el reconocimiento de su ignominia y el grito paulino de angustia: "Miserable de mi" (Romanos 7:24).

Lo que Santiago afirma sobre el tremendo poder destructivo de la lengua, lo ilustra a continuación con dos ejemplos. Uno es el de los animales y las bestias. "Nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos todo su cuerpo" ( vr. 3). Esto lo conseguimos. Al más indomable de los caballos, al potro más salvaje, le ponemos freno de hierro en la boca y dominamos el resto del cuerpo. Es más: "Toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana" (vr. 8).

Santiago clasifica los animales en las cuatro categorías de Génesis 9:2. Dice que el poder del hombre ha conseguido domarlos a todos, esto es, dominarlos, vencerlos y someterlos, pero ha fallado en el dominio de la lengua. El hombre consigue que un elefante se alce dócilmente sobre sus patas traseras y salude a la multitud regocijada; logra que el león, obedeciendo sus órdenes, salte a través de un círculo de fuego; pero la lengua del domador, más pequeña que un dedo de elefante o de león, no puede ser domada.

El segundo ejemplo es un instrumento náutico: "Mirad también las naves -dice-; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere" (vr.4). Con esta otra figura se realza la desproporción entre la pequeñez de la lengua y su peligrosidad social. La nave, capaz de partir las aguas, cruzar los mares y afrontar las tempestades, es dirigida con una sola mano sobre el timón. Pero al timonel le resulta imposible gobernar su propia lengua, tan pequeña.

Se ha dicho que DON QUIJOTE es como una estrella que marca el rumbo a todos los visionarios. Santiago es un centinela apostado en las encrucijadas de la vida para advertirnos contra el pequeño y terrible enemigo que llevamos dentro: la lengua.

J.A. Monroy es un escritor y conferenciante internacional
© J. A. Monroy, ProtestanteDigital.com, 2005 (España)

 
[ Imprimir ] [ email ]
 
 
EDITORIAL
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
dLirios
Luis Marián
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO

Enfoque
Juan A. Monroy

. PUBLICIDAD

© 2005 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: