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Condenado por predicar contra la práctica homosexual
En los viejos tiempos cuando "gay" en inglés se refería al estado de alegría de una persona, y no a su orientación sexual, el protocolo consideraba que había tres temas de los que no se debía hablar en la mayoría de los eventos sociales: el sexo, la política y la religión. Se consideraban demasiado controvertidos y por lo tanto era de mal gusto mencionarlos en una comida formal. Pero los tiempos han cambiado.
LA HISTORIA
El Washington Post existe desde hace 128 años. En la edición del 30 enero 2005, una edición dominical, sacó la primera portada de su historia sobre un juicio sueco: El sermón de un sueco sobre homosexuales: ¿Intolerancia o libertad de expresión? Un pastor desafía la ley contra el delito motivado por la incitación al odio. La historia tenía todos los ingredientes para el mercado de hoy: sexo, política y religión. El pastor pentecostal Ake Green había apelado contra una sentencia de prisión por predicar un sermón sobre el punto de vista bíblico sobre la homosexualidad a su congregación de 50 miembros, en un pequeño pueblo de Suecia. Un periódico local publicó el sermón, y un fiscal tomó cartas en el asunto.
El pastor fue condenado en julio de 2004 por violar la ley contra el discurso de odio (en inglés, hate speech law ), creada tras la 2ª Guerra Mundial en Suecia para proteger a los judíos y a otras minorías de la propaganda neonazi, y a la que recientemente se añadió la orientación sexual como clase protegida.
MI INTERES PERSONAL
Volé a Suecia para asistir a la audiencia en el Tribunal de Apelaciones de Göta, el 19 de enero de 2005. Como parte de mi dossier personal que preparaba en este caso histórico de libertad de expresión,debo decir que mi padre había sido pastor de una pequeña iglesia pentecostal cerca de Estocolmo. En los años 80, yo fui el abogado principal en un caso de California que cerraba la puerta a pastores que denunciaban a otros por aconsejar procedimientos ilegales en EE.UU. También tuve un papel principal en el trabajo de 15 años hecho para abrir los campus de Universidades públicas a asociaciones de estudiantes que protegían "el discurso político, filosófico y religioso", incluyendo asociaciones bíblicas. Por lo tanto, el caso Green no sólo tenía interés académico para mí.
EL SERMON
En la audiencia, el Tribunal reprodujo los 30 minutos del sermón grabados en la cara A de la cinta pero no reprodujo los cinco últimos minutos de la cara B donde el Pastor Green dejaba claro que debemos seguir el ejemplo de Cristo, no condenar ni despreciar a otros. Debemos odiar el pecado pero no al pecador. A Green se le acusó de "incitar al odio" y de mostrar "desprecio". Sin embargo, a lo largo del sermón, que yo leí y escuché, el pastor enfatizaba los riesgos espirituales, físicos, psicológicos y sociales de cualquier conducta sexual que va en contra de las Escrituras, no sólo la homosexualidad. No atacó a ningún individuo o grupo en particular.
Un sermón fuerte pero compasivo sobre la conducta no es necesariamente un ataque a un grupo. Por tanto, un sermón sobre el abuso de las drogas, ya sea cocaína o tranquilizantes, no es un ataque a los drogadictos o a la adicción a las drogas.
Asimismo, un sermón que califica el adulterio como pecado no es un ataque a aquellos que cometen adulterio. Los pastores están para aconsejar a aquellos que luchan con estos y otros pecados.
El Pastor Green es un hombre de 65 años, un abuelo, amable, con una forma de hablar suave y articulada, quien sintió la necesidad de compartir lo que enseña la Biblia sobre este tema porque otras personas, incluso de su propia denominación, permanecían calladas. Los últimos cinco minutos de la cinta demostraban que su motivación era una preocupación sincera, y no el odio ni el desprecio. El Tribunal no lo escuchó y la prensa lo ha ignorado. Desafortunadamente, la prensa repitió equivocadamente una frase del sermón donde Green afirmó que "las anormalidades sexuales son un tumor cancerígeno para la sociedad entera". Nunca dijo que los homosexuales son tumores, ni que la homosexualidad es un tumor. La prensa lo utilizó para tachar a Green de intolerante.
REPERCUSIONES GLOBALES
El caso Green es el caso actual más importante del mundo sobre la libertad de religión y expresión porque ocurrió en Suecia, un país con una historia clara de defensa de los derechos humanos. Las repercusiones globales son inmensas. Por ejemplo, en China un sermón que dice que Jesucristo es Rey de reyes y Señor de señores no es políticamente correcto porque va en contra de la ideología del Partido, que dice que el sólo el Partido es supremo. El peligro del caso Green es que países como China podrían utilizarlo como precedente para justificar el encarcelamiento de pastores por sobrepasar los límites del Partido. Los diplomáticos suecos perderían al oponerse a la conducta de China si la misma Suecia encierra a pastores por sermones impopulares.
La libertad de conciencia es una calle de dos direcciones: He estado involucrado en el debate de los derechos de los homosexuales desde 1978, cuando testifiqué en el Consejo de Los Ángeles sobre el empleo y el derecho a una vivienda. Mi postura ha sido que todos tienen los mismos derechos mientras no pisen la libertad de conciencia de otros o la libertad de que las instituciones religiosas dirijan sus propios asuntos. Actualmente, los homosexuales tienen los mismos derechos en América del Norte, Europa y Australia. Pero por alguna razón esto no es suficiente. Reclaman una aprobación completa de un estilo de vida que muchos consideran equivocada. Las leyes contra el discurso de odio pueden convertirse en instrumentos para imponer la aprobación, o incluso la venganza, en aquellos que no condenan la conducta.
En el programa popular de la televisón sueca, Debatt , retransmitido la noche antes de la audiencia Green, el Pastor Green fue encarado por un sacerdote luterano gay, Lars, de Göteborg. El sacerdote, de unos 30 y pico años, compartió que él y su marido habían sido amenazados varias veces y que la postura expresada por pastores como Ake Green les hacía la vida difícil. Por tanto, Green y sus semejantes merecen ir a la prisión por sus opiniones. Pero esto utiliza las leyes como instrumentos para censurar ideas controvertidas y castigar a aquellos que las manifiestan. La libertad de conciencia y tolerancia debe ser una calle de dos direcciones, y no solo ser impuesta a la gente del mundo que, como Ake Green, puedan manifestar una opinión menos popular.
¿ORIENTACION SEXUAL?
La orientación sexual es la base del caso Green. El término ha creado sus propios tsunamis legales por todo el mundo, particularmente en América del Norte y Europa.
Un gran problema de la "orientación sexual" y de las leyes contra el discurso de odio es que éstas no especifican qué orientaciones se protegen. Todas las conductas sexuales son una "orientación", no sólo las dos grandes: heterosexual y homosexual. ¿Qué pasa con la bigamia, la poligamia, el incesto, la promiscuidad, la pornografía o incluso la pedofilia o adulterio? Los pastores en Suecia pueden arriesgarse a ser demandados cada vez que prediquen sobre la moralidad sexual porque una minoría en particular se puede ofender. El Parlamento debe realizar la difícil tarea de especificar qué grupos están "dentro" y cuáles están "fuera" del hate speech para que los pastores no sufran por una legislación ambigua y unos fiscales extremistas.
UNA NUEVA INQUISICION
La audiencia del 19 enero demostró el peligro que existe cuando los fiscales y los tribunales se convierten en juntas de revisión de sermones. Era increíble estar sentado en un tribunal moderno sueco de alta tecnología, escuchando un sermón grabado en cinta y ver al fiscal y al panel judicial interrogar al Pastor Green sobre qué significaba el sermón. Me recordaba a la Asamblea de Worms donde Martín Lutero tuvo que defender su postura ante un tribunal eclesiástico. El juez incluso preguntó al pastor que explicara la diferencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento: la ley frente a la gracia. Era una Inquisición moderna.
Seguramente la mayoría de las 45 personas que había en la sala, incluidos los 20 periodistas, nunca habían escuchado un sermón evangélico. También estaba claro que el fiscal no entendía el concepto de sermón. Él dijo que el Pastor Green tenía el derecho de leer versículos bíblicos pero se pasaba de la raya cuando exponía su opinión de lo que significaban los versículos. La respuesta del Pastor Green era que cualquiera puede leer la Biblia pero el papel que Dios le había conferido como pastor era ayudar a las personas a entender lo que significan los versículos.
¿GENETICA O LIBRE ELECCION?
El Pastor Green fue un buen testigo. En un determinado momento el fiscal usó periódicos, revistas y artículos "académicos" para intentar demostrar que la causa principal de la homosexualidad es la genética, no una libre elección. Al contrario que las reglas de la evidencia americanas, que requieren que los abogados aporten una base antes de que el tribunal acepte cualquier documento, el fiscal sueco no aportó ninguna base de quiénes eran los autores, si eran expertos, quién los financiaba y qué prejuicios podrían tener. Me sorprendió mucho cómo unos documentos sin verificar fueran utilizados tan fácilmente por el fiscal.
Cuando se le pidió al Pastor Green que respondiera a estos artículos, entre los que se encontraba el de un "Instituto" de conducta sexual en Alemania y defendiera su punto de vista de que la homosexualidad es una elección y no algo predeterminado en el ADN, contestó que no era capaz de juzgar a los autores o sus opiniones. Sin embargo, se mantenía firme en su creencia de que Dios no puede programar a nadie para ser homosexual y declarar a la vez que la homosexualidad es un pecado. Green dejó claro que no existe ninguna distinción entre pecados malos, peores y pésimos. El adulterio y todos los demás pecados están al mismo nivel que la homosexualidad. No existe ninguno que sea peor que otro. El pecado es pecado.
Por supuesto, si la homosexualidad tiene que ver con el ADN y no se trata de una cuestión de elección personal, ¿no debería aplicarse esto también a todas las orientaciones sexuales incluyendo el adulterio, la bisexualidad y la pedofilia? ¿O es que la homosexualidad tiene un lugar preferente ("me programaron así") en su consideración legal?
FINAL DE LA HISTORIA
Tuve varias entrevistas en Estocolmo con varios periodistas. Mis dos frases para los medios de comunicación fueron:
1) Por primera vez en la historia, se había sentenciado a un pastor a prisión por predicar un sermón sobre moralidad sexual (realmente el primero fue Juan el Bautista, pero no quería complicar las cosas).
2) Si el Pastor Green va a la cárcel, los diplomáticos suecos perderán su justificación a la hora de poner objeciones a otras naciones como China, Paquistán, Vietnam o Corea del Norte a meter en prisión a pastores por predicar "sermones impopulares".
El Tribunal determinó que el Pastor Green tenía derecho a predicar acerca de la condena categórica de las relaciones homosexuales como pecado, incluso aunque tal postura resultara extraña para la mayoría de los ciudadanos y fuera profundamente cuestionable para otros. El Tribunal dejó claro que Green no estaba atacando a ningún grupo, sino fijándose en la conducta que cree que las Escrituras consideran pecado.
La decisión es excelente. Declara que el sermón de Green estaba plenamente protegido por las Convención Europea para los Derechos Humanos. El fiscal nacional llevó el caso al Tribunal Supremo de Suecia.
Traducción: Catherine Shepherd. Redacción: ProtestanteDigital.com.
© Samuel E. Ericsson.
ProtestanteDigital.com, España, 2005 |
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