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Macroecumenismo
He estado leyendo algo sobre este concepto: El "macroecumenismo". Y la verdad es que tiene cierto atractivo para todos aquellos cristianos que nos preocupamos de la solidaridad cristiana, la dignificación de las personas, el compromiso cristiano y la defensa de la justicia, de la paz y de los Derechos Humanos. Porque el concepto de macroecumenismo sería poner en contacto el compromiso que el cristiano tiene, o debe tener, con el hombre, que dimana del hecho de ser cristiano, del hecho de ser seguidor de Jesús, con otros compromisos que, al margen de los ámbitos eclesiales y fuera de lo que sería una Teología de la Acción, ayudan al hombre desde el punto de vista humanitario.
Sería no ya la colaboración o, en su caso, la unión entre las diferentes confesiones religiosas, sino la colaboración entre los cristianos comprometidos con el mundo en el seguimiento de los estilos de vida de Jesús y su búsqueda de la justicia, y aquellos que sin ser cristianos son personas muy humanas que, con ideales humanitarios, trabajan por el bien de la humanidad y la búsqueda de la justicia. A ese ámbito de colaboración tan amplio se le podría llamar, según algunos, macroecumenismo.
Todo esto, como otros conceptos ecuménicos, pueden tener ciertas problemáticas, pero no cabe duda que también podría tener sus ventajas . Es unificar los esfuerzos de los cristianos en la búsqueda de la justicia y en contra de la opresión, a aquellos esfuerzos que se hacen desde posicionamientos humanísticos, pero que tienden, desde posicionamientos distintos, al mismo fin. Sería crear como un macroejército del bien, entre todos aquellos que buscaran la dignificación de las personas: cristianos comprometidos que se unen a otros agentes de liberación que no se confiesan cristianos para tener un mayor impacto en la ayuda a las personas que se quedan tiradas al lado del camino por la insolidaridad y la injusticia de tantos.
Es verdad que el Reino de Dios con todos sus valores de dignificación de las personas y liberación de los proscritos y apaleados de la historia, puede encajar perfectamente con muchos de los ideales humanitarios, con aquellos valores que defienden la paz, los derechos humanos y la liberación de las personas, intentando destruir las estructuras injustas. Pero, ¿sería suficiente el unir fuerzas en estas áreas humanitarias, o los cristianos deben unirse solamente con aquellos que, además de la liberación de las personas en su aquí y en su ahora, tienden a la salvación de las personas para la eternidad a través de la fe? ¿Se pueden unir los cristianos con otros ejércitos del bien que, al margen de la creencia cristiana luchan por valores que apoyaría la horizontalidad del Reino de Dios? Si esto se pudiera dar, se estaría en un macroecumenismo, en una colaboración del compromiso cristiano de la Iglesia y de los creyentes, con el compromiso, en muchos campos similar, de los que se guían solamente por ideales humanísticos. ¿Caería en un error la iglesia si hace esto?
Yo creo que, en todo caso, no tendría por qué ser un compromiso negativo. Así, la iglesia podría colaborar con ONG's laicas uniendo esfuerzos humanitarios. También podría hacer este macroecumenismo con personas de otras confesiones religiosas o de diferentes credos. Sería intentar abarcar entre todos, cristianos, de otros credos religiosos y personas que no tienen ningún credo, pero que tienen un compromiso con el hombre, una dignificación y defensa de todos los empobrecidos y marginados de la humanidad. Sería la colaboración de los cristianos con otras personas, de cualquier ideología política, religiosa o laica, pero que todos tuvieran en común la lucha por la liberación del hombre y por la denuncia de la injusticia y de las estructuras de poder que marginan y empobrecen a tantas personas en el mundo hoy. Eso sería estar involucrados todos en un macroecumenismo que interrelaciona el compromiso cristiano con el hombre, con otros compromisos similares, aunque sean compromisos humanitarios laicos o de otros credos.
¿Podría decirse que no cristianos, desde líneas de trabajo humanitarias, estarían apoyando y acercando el Reino de Dios a los hombres, con sus valores de dignificación de los débiles, de ayudar a que los últimos pasen a ser los primeros, de eliminación del hambre, de la pobreza y de la muerte infantil? Porque yo creo que, todo esto que es tanto humano como humanizante, se codea con los ideales del Reino. ¿Tiene todo este trabajo algún valor para Jesús que tanto se preocupó de los que estaban en desventaja social, o solamente tiene valor el trabajo social y de dignificación de las personas hecho por aquellos que por la fe han creído? Yo me quedo con el ideal de una Teología de la Acción, que sería el unir la verticalidad y eternidad del Evangelio con la horizontalidad y la dignificación de las personas en su aquí y su ahora. Eso sería el Evangelio integral. Pero no me atrevo a quitar valor ni a evitar la colaboración con los que, desde posicionamientos laicos y humanitarios, liberan personas y eliminan pobreza y dolor. Si entráramos en estas últimas líneas, sin necesidad de quitar nada a los ideales del Evangelio integral, estaríamos haciendo "macroecumenismo". Os dejo esto como reflexión no enfática ni dogmática.
Juan Simarro Fernández, licenciado en Filosofía, escritor
y director de Misión Evangélica Urbana de Madrid.
© J. Simarro, 2005, Madrid, España. |
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