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Las misiones no son colonias
Apuntes Misioneros en el contexto asiático (II)
Según K.P. Yohannan en su conocido libro "Revolución en las misiones mundiales" la continuada represión en las misiones asiáticas no siempre ha producido estancamiento sino todo lo contrario. "En la India, donde ya no se permiten misioneros evangelistas occidentales, hay más crecimiento de iglesia y alcance misionero ocurriendo ahora que en cualquier otro momento en la historia. China es otro buen ejemplo de estas nuevas realidades. Cuando los comunistas echaron fuera los misioneros occidentales y cerraron las iglesias en el 1950, parecía que el cristianismo estaba muerto. De hecho, la mayoría de los líderes conocidos fueron apresados, y una generación completa de pastores chinos fue asesinada o desaparecieron en prisiones comunistas y cámaras de tortura. Hoy la comunicación con China ha sido reestablecida, y se reporta que aproximadamente de 40,000 a 50,000 iglesias fueron levantadas clandestinamente durante el tiempo de la persecución comunista. El número de cristianos ahora ha crecido a una cantidad estimada de 100 millones - 50 veces el tamaño de la Iglesia cuando los misioneros de occidente fueron echados del país. Nuevamente, todo esto ha sucedido bajo la dirección espiritual del movimiento de iglesias nativas.
Desde una perspectiva histórica, no es difícil trazar cómo la mentalidad occidental ha sido confundida por la marcha de la historia. A principio de los años 50, la destrucción de las misiones coloniales establecidas era una noticia impactante. Mientras que las puertas de China, India, Myanmar (antes Burma), Corea del Norte, Vietnam del Norte y muchas otras naciones recientemente independientes eran cerradas a misioneros occidentales, era natural que las iglesias tradicionales y misiones denominacionales presumieran que su día había finalizado.
Eso, claro está, era falso de por sí, como se evidenciaba con el crecimiento de misiones evangélicas durante el mismo periodo. Pero muchos se convencieron de que la era de misiones había terminado para siempre. Con excepción del llamado misionero anual en la mayoría de las iglesias, muchos creyentes norteamericanos perdieron la esperanza de ver la Gran Comisión de Cristo cumplida en una escala global. Aunque no se decía a menudo, la implicación era esta: Si misiones norteamericanas o misiones de el oeste de Europa no dirigían el trabajo, no sucedería. Dinero para misiones, una vez utilizado para proclamar el Evangelio, estaba siendo desviado más y más hacia programas de caridad social, cosa que simpatizaba más a los nuevos gobiernos de las antiguas colonias. Una teología conveniente de misiones se desarrolló, teología que hoy día a veces equivale la acción social y política con evangelismo.
Muchos de los misioneros occidentales que sí se quedaron en Asia también fueron afectados profundamente por el surgimiento del nacionalismo. Comenzaron un retroceso constante del evangelismo y discipulado, concentrándose mayormente en la transmisión radial, educación, medicina, publicaciones y trabajo social. Cuando regresaban al Oeste, los misioneros, continuaban dando la impresión de que el trabajo con nativos significaba no sólo la remoción de equipos occidentales de trabajo, sino también la remoción de las ayudas financieras.
El debate entre los líderes occidentales en cuanto al futuro de las misiones ha persistido desde entonces, produciendo toda una biblioteca de libros y algunos trabajos investigativos valiosos sobre el asunto. Sin embargo, lamentablemente, el resultado general en el cristiano promedio ha sido extremadamente negativo. Los creyentes hoy día no tienen idea de que un nuevo día en las misiones ha nacido o que su auspicio hacia las misiones es más desesperadamente necesario que nunca antes.
Es cierto que en muchos casos no es posible, por razones políticas que misioneros occidentales vayan al extranjero, pero los creyentes americanos siguen jugando un papel vital en ayudar al Tercer Mundo a terminar la tarea. Alabo a Dios por el trabajo pionero hecho por Hudson Taylor y otros como él que fueron enviados por creyentes occidentales en el pasado. Ahora, en países como India, necesitamos enviar en su lugar ayuda técnica y financiera para sostener evangelistas nativos y maestros de Biblia.
"Imagina las implicaciones de estar involucrado en el trabajo de la Gran Comisión, de conseguir que tu iglesia y familia se unan a tus esfuerzos por apoyar a misiones nativas. Imagina esta muy posible escena. Terminas tu vida aquí en esta tierra. Llegas al cielo. Allí, entronado en toda Su gloria, está nuestro Señor Jesucristo. Los otros santos y mártires de los cuales has leído están allí: Abraham, Moisés, Pedro y Pablo, más una gran cantidad de líderes de tiempos recientes. Tu familia y seres queridos que obedecieron el Evangelio están allí también. Todos te dan la bienvenida al cielo. Caminas como en un sueño, lleno de gozo y alabanza. Todas las promesas de la Biblia son ciertas. Las calles son realmente de oro, y la gloria de Dios brilla lúcidamente, reemplazando el sol, la luna y las estrellas. Está sobre la capacidad de cualquier hombre el poderlo describir." Esta cita tan extensa, expresa con todo su emotividad la urgente y desesperada necesidad de la predicación del Evangelio en Asia y expresa el fuego que su maestro Jorge Weber director de Operación Movilización le había infundido a este hombre de Dios para evangelizar Asia.
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Asia: puerta abierta al Evangelio |
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Manuel de León es escritor, historiador, y director de "Vínculo"
(revista de las Iglesias de Cristo de España).
© M. de León, 2005, Asturias, España. |
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