D o m i n i c a l
Número 80 - 08 de mayo 2005
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NOTÍCIES

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

DIRECTORIO

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
Muy personal  
JOSÉ DE SEGOVIA 
[ Imprimir ] [ email ]

La "guerra espiritual" distorsiona la evangelización
La guerra espiritual: una reflexión crítica (XI) 

La primera Conferencia de Lausana en 1974 mostró ya los graves problemas que para la evangelización traía la técnica y metodología del movimiento de crecimiento de la iglesia, que entonces propugnaba Wagner. Él dice ahora que ha aprendido del argentino Edgardo Silvoso, que "los evangelistas empiezan orando por las ciudades antes de proclamar el evangelio en ellas, y únicamente después de que sienten que las potestades espirituales sobre la región han sido atadas, comienzan a predicar".

¿Cuándo se ha de evangelizar entonces? "Su procedimiento acostumbrado", cuenta Wagner, es que "después de seleccionar el lugar potencial", hay que "registrarse en un hotel y aislarse solo en una habitación en oración y ayuno". Omar Cabrera, el pastor de la importante Iglesia Visión del Futuro (que está en gran parte de los orígenes de este movimiento), "siente que deja el mundo y entra en otra dimensión donde tiene lugar la guerra espiritual". Wagner dice que "incluso ha llegado a ver algunos espíritus en forma física". Pero "su objetivo es aprender sus nombres y quebrantar su poder sobre la ciudad". Y "cuando termina, la gente se salva y se sana en sus reuniones incluso antes de que empiece a predicar o a orar por ellos

La evangelización que busca este movimiento es la del evangelismo de poder por medio de señales y prodigios , propugnado por John Wimber desde la década de los ochenta. El movimiento de crecimiento de la iglesia de Wagner, que empezó en 1955 bajo la inspiración de Donald McGavran, se une en la década de los ochenta a Wimber en el Seminario Teológico Fuller de Pasadena (California, EE.UU). Juntos propugnan la llamada tercera ola, destinada a superar el movimiento pentecostal y carismático. El movimiento tiene ahora su buque insignia en la corriente que se produce en las iglesias bautistas argentinas en los años noventa, sobre todo por las campañas de Carlos Anacondia, que Wagner considera "el evangelista más eficaz de todos los tiempos", que no son sino reuniones de sanidades y exorcismos, al más puro estilo neo-pentecostal de Benny Hinn: " Mediante un desafió prolongado de gran volumen y potencia lo que hace (Anancondia) en realidad es ridiculizar a los espíritus hasta que éstos se manifiestan de una manera u otra."

Según Wagner, "el poder de las reuniones es imponente. Se producen muchas curaciones milagrosas. Hay, por ejemplo, tantos milagros dentales, empastes, dientes nuevos y sustituciones de puentes defectuosos por muelas sanas que sólo se concede tiempo para dar testimonio público a aquellos que han tenido más de dos muelas empastadas." Pero los argentinos no sólo se ahorran así ir al dentista, sino que "en una ocasión se informó de que un enano había crecido 38 centímetros". Ante historias así, ¡sobran comentarios!

E1 texto sobre intercesión de Lausana muestra la preocupación de muchos, no sólo por el carácter divisivo de esta orientación carismática, sino e1 efecto que produce a gentes de toda fe que debemos alcanzar con el Evangelio, fieles a la tarea que nos ha sido encomendada. El Grupo de Trabajo encuentra su "discurso demasiado triunfalista ", pudiendo ser además mal interpretado por su "lenguaje de violencia y compromiso político". E1 documento recuerda además la enseñanza de Jesús sobre la oración en secreto, y 1a necesidad de evitar tanta ostentación como este movimiento manifiesta en su afán por 1a espectacularidad de sus manifestaciones.

La Biblia no ve a todo ser humano que no cree en Jesucristo como sufriendo una posesión demoníaca. Así se confunde la evangelización con el exorcismo. Muchos de estos maestros llegan a decir que si uno es hijo del diablo (Jn. 8:33; 1 Jn. 3:10) es porque comparte su naturaleza. Así Hagin piensa que por e1 nuevo nacimiento pasamos a ser de pequeños diablos a pequeños dioses. Pero no es este el sentido de nuestra adopción. Lo que estos textos nos enseñan es que "no es lo que profesamos con nuestros labios que determina nuestra paternidad, sino la vida que vivimos ".



(1) Este artículo forma parte del Cuaderno "Guerra espiritual", publicado por la Alianza Evangélica Española; y que fue escrito por tres diferentes autores: José de Segovia, Julíán Mellado y Esteban Rodeman)
(2) Para contacatar con la AEE: www.AEEsp.net, correo-e: oficina@AEEsp.net  



Artículos anteriores de esta serie:
   1  Guerra espiritual y evangelización  
   2  Nuevas formas de espiritualidad  
   3  La Iglesia: el nuevo misticismo  
   4  Guerra espiritual y demoniomanía  
   5  Experiencia cristiana y Biblia  
   6  Los espíritus territoriales  
   7  Maldiciones generacionales  
   8  Ataduras espirituales diabólicas  
   9  Biblia y fe frente a la "guerra espiritual"  
   10  Escasa base bíblica de la "guerra espiritual"  

José de Segovia Barrón es periodista, teólogo y pastor en Madrid
© J. de Sevovia, 2005, Madrid, España

 
[ Imprimir ] [ email ]
 
 
EDITORIAL
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
dLirios
Luis Marián
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO

Enfoque
Juan A. Monroy

. PUBLICIDAD






© 2005 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: