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Las grandes Sociedades Misioneras en Asia
Apuntes Misioneros en el contexto asiático (III)
Otro hombre significativo de las misiones en Oceanía, pero también en Asia fue John Oswald Sanders (1902-1992) quien sufrió también la dura prueba de la expulsión de numerosos países asiáticos. Sanders fue nombrado en 1945 director Nacional de la “Misión al interior de China” fundada por Hudson Taylor y que él mas tarde nombraría como Overseas Missionary Fellowship (OMF). En 1954 fue nombrado Director General de dicha organización misionera, hasta su jubilación en 1969.
Cuando los comunistas expulsaron de China a todos los misioneros extranjeros, Sanders (por entonces en Singapur) los fue estableciendo en otros países asiáticos mas abiertos al Evangelio. Asimismo, misioneros asiáticos fueron recibidos en lo que hasta entonces había sido exclusivamente una organización occidental. Incansable en su trabajo, de disposición generosa, fue muy amado por todos los que le conocían. Según Alfonso Ropero(1) viajó extensamente por todo el mundo, predicando y dando conferencias, especialmente en Asia. Miembro de una iglesia bautista, Sanders fue ante todo un hombre de fe y vocación misionera y evangelizadora; muchos seres humanos fueron salvos durante su ministerio.
Hombre piadoso y de intensa espiritualidad, en línea con la enseñanza de Keswisk (v.), a cuyas Conferencias fue invitado, escribió más de 40 libros, que han sido traducidos a 23 idiomas. Murió en su país natal el 24 de Octubre de 1992, a la edad de 90 años. “En categoría, en constante piedad y en sabio consejo, fue casi único en la escena interdenominacional de la reciente historia neozelandesa” (Dr. J. Graham Miller).
Desde el siglo XVII y mas concretamente en 1698, que se fundara la Sociedad Misionera para la Promoción del Conocimiento Cristiano que inicia su andadura en Inglaterra, y desde 1701 la Sociedad para la Propagación del Evangelio en las zonas extranjeras que funcionó entre los colonos británicos, un buen número de sociedades misioneras han sentido el llamado de la “gran comisión” entre los evangélicos nacidos de la Reforma.. Las Sociedades americanas y europeas entendieron o al memos se les acusa de entender la “gran comisión” en muchos casos como dominio político sobre todas las naciones , porque el Reino de Dios había llegado y su crecimiento no tendrá fin. La fuente de inspiración fue la teológica de le Reforma y del experimento de Calvino en Ginebra. La tradición de la Reforma era la guía para establecer el papel que debería ocupar la iglesia en la sociedad.
No eran tiempos de esperar pasivamente la Segunda Venida de Cristo, sino de promover y establecer los valores del Reino en este tiempo . Algunos evangélicos arremetieron contra el evangelicalismo americano que parecía emplear como valores del Reino a la justicia social que no hacía distinción entre lo bíblico y lo cultural, o que en el mensaje del Evangelio se ejemplificara a los puritanos que colonizaron América del Norte , idealizándose la regla de Dios y la ideología de la supervivencia en los últimos días, además de calificar a las llamadas sociedades subdesarrolladas de ser así porque “son socialistas, demoníacas y malditas”
Algunos sociólogos como David Stoll han desacreditado duramente sociedades misioneras como el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) o Traductores Wycliffe de la Biblia (TWB), en su libro “¿Pescadores de hombres o forjadores de un imperio?”
STOLL CONTRA WYCLIFFE
No cree Stoll que la traducción de la Biblia ofrezca a los pueblos nativos la elección de elegir entre sus antiguas creencias religiosas y el cristianismo. Cree Stoll que la firma del ILV con gobiernos para el “mejoramiento moral”, el poder “clientelista” que esgrime y el deseo de ver núcleos de creyentes alrededor de cada Nuevo Testamento, interfiere en la conciencia-. Además –dice Stoll- “confiados en su Señor y en la ideología de la libre empresa, los miembros encuentran difícil creer que gente moral y bien informada pueda oponerse a sus planes. Les es fácil creer que Satanás es el responsable de los problemas que se les ha creado.” Se olvida Stoll intencionadamente que la iglesia Católica tiene con la mayoría de los Estados Concordatos que van mas allá de la colaboración y la ayuda, y ya no debería calificarse esta postura de clientelismo sino de cesarismo al que los grandes de la tierra besan el anillo papal y le rinden vergonzante pleitesía . Pero sobre todo olvida Stoll que la mayoría de los Estados directa o indirectamente está pagando con dinero público no solo las actividades sociales y mantenimiento de iglesias del catolicismo sino también se pagan los sueldos del clero .
Llamar clientelistas y forjadores de un imperio a estas sociedades que pueden tener entre sus miembros algún imprudente, no implica que estas sociedades misioneras además de pasar los muchos peligros y dificultades que cada misión conlleva, hayan elevado la dignidad de quienes han sido evangelizados. Y es injusto Stoll sabiendo que su director Guillermo Townsend costeaba, del beneficio de sus empresas, toda la organización misionera. Pero además tiene que reconocer este sociólogo, aunque sea a regañadientes, que cuando a finales de 1959 se retira de la AIME solicita un compromiso a modo de aval, que no era otra cosa un “Llamado... para llegar a 2.000 Tribus sin Biblia en esta Generación», de parte de evangélicos notables como Charles Fuller, V. R. Edman de Wheaton College y Billy Graham, entonces miembro de la junta directiva del ILV/TWB y consejero espiritual del presidente Eisenhower”.
Quizás lo que mas le duela a Stoll sea el reconocer el progreso de las misiones y tener que decir: “ Como temían los críticos de Townsend, sus promociones siguieron atrayendo más reclutas que nadie, y Wycliffe siguió multiplicándose como hongos. Alrededor de esa época, Wycliffe se convirtió en la más grande misión de fe en el mundo”.
(1) Enciclopedia CLIE John Oswald Sandres.
Manuel de León es escritor, historiador, y director de "Vínculo"
(revista de las Iglesias de Cristo de España).
© M. de León, 2005, Asturias, España. |
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