
|
 |
 |
 |
|
|
Recomendar |
|
|
Agregar a
favoritos |
|
|
Página de inicio |
|
|
¿Quiénes somos? |
 |
 |
|
 |
|
 |
|
|
|
 |
|
 |
 |
|
|
La caída de la religiosidad
ha tocado fondo en España, según un estudio del CIS (Centro
de Investigaciones Sociológicas)
MADRID, 22-5-2005 (Agencias/ACPress.net).
Casi cuatro décadas después
de que comenzara el proceso de secularización más rápido
que se ha vivido en Occidente, el sentimiento de religiosidad
parece haberse estabilizado en España. Incluso hay algunos
indicios, aún muy pequeños y que deben ponerse en cuarentena,
de que podría haber empezado a recuperarse.
Ésta es una de las principales conclusiones de un estudio
realizado por los profesores Alfonso Pérez-Agote y José
A. Santiago García, que acaba de publicar el Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS).
El estudio de los dos profesores de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociología de la Universidad Complutense ('La
situación de la religión en España a principios del siglo
XXI') está realizado en el año 2002 y es el primero de
estas características que muestra que el proceso de secularización
iniciado a finales de los años sesenta puede haber tocado
techo. Un proceso, comenta el catedrático Pérez-Agote,
que ha sido diferente del que tuvo lugar en los años treinta.
Entonces, la religión era tan importante en la vida de
los españoles que había muchos anticlericales por oposición.
Ahora, hay menos religiosidad, pero también menos anticlericales.
Otros trabajos anteriores ya habían revelado que esa caída
de la religiosidad -que para ser más gráficos se desplomó
en la segunda mitad de los setenta y primeros ochenta-
se había frenado. En éste, que se ha hecho sobre la base
de una muestra de 2.500 encuestados, se da un paso más
y se atisba incluso, a partir de las respuestas del segmento
más joven -de 18 a 24 años-, que podría estarse ante un
ligero repunte.
SENTIDO DE RELIGIOSIDAD
Ocho de cada diez españoles se definen como católicos.
Entre los más jóvenes, sólo son dos de cada tres. De forma
paralela a su autoidentificación, el 73% de los ciudadanos
españoles cree en Dios y hay casi otro 12% que tiene dudas.
Ello revela que un número elevado de quienes no pisan
un templo salvo en celebraciones o funerales está en cambio
razonablemente convencido de la existencia de un ser superior.
Se trataría, por tanto, de una religiosidad alejada de
la institucionalización de las Iglesias.
A juicio de Pérez-Agote, el sentimiento de religiosidad
va a ir probablemente en aumento por la llegada de inmigrantes
musulmanes y evangélicos. Esta religión muestra una extraordinaria
pujanza en América latina, en parte por los servicios
que presta a la comunidad. Algunas fuentes sitúan el número
de evangélicos en España entre 500.000 y un millón. Lo
dicho no vale para el País Vasco, donde el rechazo del
nacionalismo radical hacia la Iglesia se ha plasmado en
un alejamiento muy profundo de los jóvenes, explica Pérez-Agote.
En cuanto a las creencias, el 43% está convencido de la
existencia del pecado, el 41 de la del cielo, el 33% cree
en milagros, el 34% en los ángeles y el 38% en el Espíritu
Santo. El diablo sólo es algo cierto para el 23%. Cuatro
de cada diez españoles cree con relativa seguridad que
hay algo después de la muerte.
En un país con una religiosidad muy baja, el número de
devotos de santos, Vírgenes y Cristos es muy alto: el
37,2% de la población (más del 50% entre los mayores de
55 años). También llama la atención que el número de españoles
que acude con regularidad a romerías y procesiones es
tan alto o más que el de quienes cumplen con el precepto
de la misa semanal. «Es un fenómeno de religiosidad popular
que responde a patrones distintos al de la práctica religiosa»,
comenta Pérez-Agote.
La demostración más clara se da en Andalucía, explica:
en una de las autonomías con menor práctica religiosa,
la devoción por santos y Vírgenes es muy alta.
MÁS TEORÍA QUE PRÁCTICA
Sólo uno de cada cuatro españoles que se definen como
creyentes acude a oficios religiosos al menos una vez
por semana, sin contar celebraciones especiales. La práctica
religiosa crece con la edad y también es mayor entre las
mujeres y quienes son de ideología conservadora. Se da
la circunstancia de que acuden más a los templos quienes
tienen sólo estudios primarios y quienes han acabado una
carrera superior. Lo mismo sucede con la oración o el
rezo.
MÁS RITUALES QUE FE
El 6% de los españoles cree que no tiene sentido bautizar
a sus hijos. Los que entienden que es 'un deber' o 'algo
conveniente' son la mitad de la población. Para el resto
es una costumbre, pero prácticamente todo el mundo la
sigue: el 94,5% de los padres han bautizado a sus hijos
y el 91% quieren que hagan la primera comunión.
Ésos son en realidad los "ritos de entrada". Para cuando
llegue la muerte, existen los del otro extremo de la vida.
Quienes quieren ser incinerados son ya casi tantos como
quienes prefieren un entierro. Aquí la población está
dividida por edad: hasta los 45 años, prefiere la incineración;
a partir de esa edad, el entierro.
Fuente: AGENCIAS. Redacción:
ACPress.net
El Presidente de la Federación
evangélica española manifestó
no apoyar la manifestación del 18-J
contra el matrimonio gay por "la manipulación que
se está haciendo de la misma desde sectores ultraderechistas"
MADRID, 22-1-2005 (EFE/ACPress.net).
José Mª Baena, Presidente
de FEREDE (Federación Evangélica Española) expresó su "indignación porque se esté
utilizando políticamente y en contra del Gobierno socialista"
el documento conjunto que firmaron con católicos, judíos
y ortodoxos, y en el que la FEREDE no se opone a los derechos
de los homosexuales sino a la denominación de matrimonio
para esas uniones.
Las principales instituciones representativas de protestantes
(FEREDE), judíos y ortodoxos, que el pasado día 20 de
abril hicieron público un manifiesto conjunto con la Comisión
de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal
Española en contra de que se utilice la denominación de
"matrimonio" para las uniones homosexuales,
han expresado su "indignación", por el hecho
de que la firma conjunta de ese documento se "esté
utilizando políticamente".
El presidente de la Federación de Entidades Evangélicas
de España (FEREDE), José María Baena, dijo que la federación
que preside no "está invitando a las iglesias que
integran la Federación a participar en la manifestación",
como se ha venido afirmando en algunos foros de opinión
católicos y recalcó que "es radicalmente incierto".
Baena reconoció que habían apoyado la iniciativa de recogida
de firmas propiciada por el Foro de la Familia, y remitida
al Parlamento, en defensa del matrimonio tradicional,
pero que eso no significa que la FEREDE vaya a participar
en la manifestación "y mucho menos ahora con la manipulación
que se está haciendo de la misma desde sectores ultraderechistas".
El presidente de la FEREDE insistió en que "no vamos
a ir de comparsas con gente que ha estado en contra del
protestantismo" y expresó su "indignación porque
se esté utilizando políticamente y en contra del Gobierno
socialista" la firma conjunta de un documento, en
el que los protestantes no se oponen a ningún derecho
de los homosexuales sino a la denominación de matrimonio
para esas uniones.
Nuestra posición, recalcó, es "bien conocida por
el Ejecutivo, con el que hemos dialogado sobre la cuestión
y, al no hacernos caso en buscar otra fórmula jurídica,
optamos como iglesia cristiana por firmar el documento",
pero, reiteró Baena, "no vamos a prestarnos a manipulaciones
políticas o a los intereses de otros, cuando precisamente
este Gobierno es el que está apoyando a las confesiones
minoritarias"
FEDERACIÓN JUDÍA Y ORTODOXOS
La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) también
se expresó en la misma línea y, a través de un comunicado
difundido hoy, asegura que "no participa ni apoya
la manifestación contra el proyecto de ley que permitirá
los matrimonios homosexuales".
El arcipreste Dimitri Tsiamparlis, uno de los representantes
de la Iglesia ortodoxa en España, reiteró a EFE que no
apoya ni ha invitado a participar en esta manifestación,
y expresó su perplejidad por la utilización que se intenta
hacer del citado documento conjunto.
Fuente: EFE. Redacción: ACPress.net
El cardenal Rouco afirma
que "España será cristiana y católica o dejará de existir
como tal"
MADRID, 23-5-2005 (Agencias/ACPress.net).
Con motivo de los actos
preparados para la conmemoración del 150 aniversario de
la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción
y del Primer Centenario de la Coronación de la Virgen
del Pilar, el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio
María Rouco Varela, ofreció una catequesis a los fieles
de la archidiócesis de Madrid, congregados en una abarrotada
Iglesia de Santiago el Mayor, en la capital aragonesa.
La idea fundamental de su exposición fue la del significado
de la Consagración personal y comunitario a la Virgen
María. Se refirió al valor de esta práctica en el siglo
XX y recordó los momentos recientes de nuestra historia
en la que España se consagró al Inmaculado Corazón de
María. "España será cristiana y católica o dejará de existir
como tal", afirmó. Según el cardenal Rouco Varela, si
España pierde sus raíces "no sólo dejará de ser cristiana
católica, sino que dejará de ser España".
El arzobispo de Madrid señaló que "muchos apuestan por
una España no católica, pero en el fondo el alma de España
vibra a través de la historia de su conciencia, de su
cultura, de todas las épocas gloriosas de su Historia"
y puntualiza que en todas esas épocas "ha habido fidelidad
de fondo a Cristo, a la búsqueda del Señor".
En la catequesis, celebrada antes de la Misa Estacional
que concluyó la Peregrinación, el cardenal Rouco se refirió
a la renovación por parte de los obispos de la consagración
de los españoles al Inmaculado Corazón de María, manifestando
que "la consagración que vamos a realizar en la Plaza
del Pilar debería recordar las raíces cristianas y católicas
de nuestra vida, de nuestro pueblo y de nuestra historia,
en el lugar donde la Virgen acompaño a la primera evangelización
de España".
Fuente: Agencias. Redacción:
ACPress.net
El Gobierno dice que la aportación
del Estado a la Iglesia católica es "forzosamente
transitoria"
MADRID, 22-5-2005 (E.Press/ACPress.net).
El Gobierno está estudiando
un sistema que permita conseguir en el futuro la autofinanciación
de la Iglesia católica a través de las aportaciones de
los contribuyentes en la casilla del IRPF, tal como señalan
los acuerdos de 1985, según informó el secretario de Estado
de Justicia, Luis López Guerra, en una entrevista con
Europa Press. El actual sistema de las aportaciones directas
del Estado a través de los Presupuestos es forzosamente
transitoria", dijo López Guerra.
Esta cuestión será objeto de negociación entre la Iglesia
Católica y el Estado, en el marco de una comisión mixta,
teniendo en cuenta que la vigencia del actual sistema
de financiación concluye el próximo mes de diciembre y
ha de tenerse en cuenta de cara a la redacción de los
próximos Presupuestos Generales del Estado. López Guerra
recuerda que el actual sistema genera fondos del Estado
a la Iglesia, por una parte, de manera indirecta a través
de las aportaciones de los contribuyentes en la declaración
de la renta y, por otra, a través de aportaciones directas
del Estado, vía presupuestaria. "El sistema que tenemos
es forzosamente transitorio", recalcó.
POSIBLES FÓRMULAS FUTURAS
Las fórmulas que baraja el Gobierno "son muy diversas",
atendiendo a los modelos que ofrece el derecho comparado.
Para Justicia "lo ideal" es que la parte que
aporta el Estado vía presupuestaria "vaya disminuyendo"
y que "los fondos que reciba la Iglesia Católica
derivasen de las aportaciones indirectas de los ciudadanos".
En cualquier caso, Justicia insiste en que las fórmulas
se estudiarán "dentro de las negociaciones previstas
en los acuerdos" entre el Estado y el Vaticano. "La
voluntad del Gobierno es llevar a cabo, en lo que se refiere
a las relaciones con la Iglesia Católica, las negociaciones
que están previstas en los acuerdos y se excluyen acciones
unilaterales que no obedezcan a los mismos", insistió.
MUCHO DINERO RECIBIDO
La Iglesia Católica recibió el año pasado un total de
138 millones procedentes de las arcas del Estado, a través
de la asignación de los contribuyentes en la casilla del
0,5 por ciento del IRPF y las cantidades establecidas
en los Presupuestos Generales del Estado, según los últimos
datos de la Agencia Tributaria, a los que tuvo acceso
Europa Press. La cantidad que recibe la Iglesia se ha
incrementado todos los años un 2 por ciento desde 2000
registrándose la siguiente evolución: 120 millones de
euros en 2000; 130 millones en 2001; 133 millones en 2002;
y 136 millones en 2003. En lo que se refiere a las asignaciones
que recibe la Iglesia Católica exclusivamente a través
de la casilla de la declaración de la renta, la Agencia
sólo dispone de datos cerrados hasta 2002, año en el que
los contribuyentes destinaron 105,9 millones.
En este sentido, la Iglesia Católica recibió por parte
del Estado 27 millones adicionales, al margen de la casilla
de la renta, en virtud de los pagos acordados a cuenta
de los Presupuestos, para garantizar la financiación de
esta institución (fundamentalmente para las retribuciones
de los sacerdotes, el mantenimiento de parroquias y el
material litúrgico). Según los mismos datos, las asignaciones
de los contribuyentes se elevaron en 2000 a 97,7 millones,
a los que se sumaron otros 31 por vía presupuestaria.
En 2001, la casilla del 0,5 le reportó 95,7 millones a
la Iglesia, y por vía presupuestaria recibió además otros
30.
Fuente: EUROPA PRESS. Redacción:
ACPress.net |
|
|
 |