E s p e c i a l e s
Número 83 - 27 de mayo 2005
  E D I T O R I A L

NOTICIAS

Internacional
España
Sociedad
Ciudades
España @l día

NOTÍCIES

NEWS
From Spain
International
  HEMEROTECA
Especiales
Recortes de prensa
Números atrasados
Buscar

DOCUMENTOS
Históricos
Legales
Comunicados

DIRECTORIO

INTERACTIV@
Tu opinión
Cartas
Libro de visitas
Chat
Foros

Recomendar

Agregar a favoritos
Página de inicio
¿Quiénes somos?
Patrocinada por:
Alianza
Evangélica
Española
miembro de:
European
Evangelical
Alliance
World
Evangelical
Alliance
La voz
CÉsar vidal manzanares
[ Imprimir ] [ email ]

Desarrollo de los testigos de Jehová
La influencia de la masonería (XI)

En 1879, Russell se establecía por su cuenta y fundaba la Sociedad Wachtower. Dos años después, tendría el primer revés. Pretendió que en 1881 él y sus adeptos (esta vez, sí) serían arrebatados por los aires al encuentro de Cristo. Aquello resultó excesivo para muchos de los que habían vivido la bochornosa experiencia de 1878 en el puente de Pittsburg.

Un grupo de cierta categoría y su principal colaborador, un tal Paton, abandonaron a Russell convencidos de que a nada conduciría el insistir en hacer el estúpido vez tras vez. Eran el primer cisma que sufriría la secta a cargo de sus adeptos desengañados por las falsas profecías de la misma, el primero de una dilatada lista.

No obstante, Russell retuvo el control con relativa facilidad . Para ello, sólo tuvo que recurrir a dos lecciones que habían sido utilizadas ya por los adventistas. La primera fue afirmar que sólo Russell, el dirigente máximo de la secta, el equivalente russellista de Ellen White en el adventismo, conocía e interpretaba correctamente la Biblia, mientras que las otras organizaciones religiosas, iglesias y sectas iban camino del desastre.

La segunda consistió en azuzar a los adeptos hacía un fin del mundo que estaba a la vuelta de la esquina, que sería, con toda seguridad, porque así lo decía la Biblia tal y como la interpretaba Russell, en 1914.

El culto a la personalidad de Russell fue, en sus días, casi tan avasallador como el que los adventistas profesan a Ellen White. De él se dijo que era “el mensajero especial para la última Edad de la Iglesia”(1), que “había sido elegido para esta gran obra antes de su nacimiento”(2), que “los dos mensajeros más populares fueron Pablo y el pastor Russell” (3), que “deberíamos esperar que el Señor nos enseñe a través de él”(4) y que “repudiar su obra es equivalente a un repudio del Señor”(5).

Era él en persona quien redactaba todas las publicaciones de la secta y ya se había ocupado de afirmar que su obra teológica era más clara que la propia Biblia y que incluso, en el fondo, resultaba equivalente. Tal y como señaló e 1910:

“Una persona caería en la oscuridad después de dos años de leer la Biblia sola; estaría en la luz leyéndolos Estudios de las Escrituras (la obra de Russell) solo”.(6)

Según su punto de vista, no había habido un entendimiento claro de la Biblia durante siglos (7), pero, finalmente, él había aparecido para solucionarlo. Por ello, no podía haber ninguna disidencia:

“Cualquier director de clase que haga objeciones a una referencia incluida en al Atalaya o en los Estudios delas Escrituras en relación con la discusión de cualquier tema debería ser visto correctamente con sospecha como maestro”.(8)

Continuará
.


(1) Studies, vol. VII, p. 53.
(2) Idem.
(3) Atalaya del 1 de noviembre de 1917, p. 6159
(4) Atalaya del 15 de febrero de 1918, p. 6212.
(5) Atalaya del 1 de mayo de 1922, p. 132.
(6) Atalaya del 15 de septiembre de 1910, p. 4685.
(7) Atalaya del 15 de septiembre de 1911, p, 4885.
(8) Idem.



Artículos anteriores de esta serie:
   1  Los mormones y Joseph Smith  
   2  Mormones: la visión de Joseph Smith  
   3  El “Libro del Mormón”  
   4  Las grandes deserciones mormonas  
   5  Falsedades históricas del Libro de Mormón  
   6  Más vínculos del mormonismo y la masonería  
   7  Mormonismo y poligamia  
   8  Mormonismo: la dudosa moralidad de Joseph Smith  
   9  Ciencia cristiana y masonería  
  10  Nacen los testigos de Jehová  

César Vidal Manzanares es un conocido escritor, historiador y teólogo.
© C. Vidal, Libertad digital (ProtestanteDigital.com. 2005, España)

 
[ Imprimir ] [ email ]
 
 
EDITORIAL
mARTEs
JOSÉ DE SEGOVIA
De par en par
JUAN SIMARRO
Orbayu
MANUEL LEÓN
Letra pequeña
MANUEL LÓPEZ
dLirios
Luis Marián
La voz
CESAR VIDAL
Claves
WENCESLAO CALVO
Íntimo
YOLANDA TAMAYO

Enfoque
Juan A. Monroy

. ENCUESTAS
. PUBLICIDAD


© 2005 Protestante Digital, España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección.
Colabora: