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¿Con o sin religiosidad marchita?
Parece increíble, pero un pastor luterano danés que no cree en Dios sigue con su empleo y sueldo al cargo de su parroquia. El Estado, que es quien le contrata y paga, no quiere apartarle del cargo por esta minucia. Y tiene razón el Estado, que quien paga manda. Aunque en esta misma línea podrían ya poner los daneses médicos en las consultas de la sanidad pública que no confíen en la ciencia, o magistrados que piensen que las leyes son una tontería (eso sí, muy solemne) que se puede ejercer pero no acatar.
Mientras tanto, por si se aburren en los sermones van a poner en una iglesia de Cardiff (Inglaterra) una conexión inalámbrica wi-fi para que los aburridos feligreses viajen por la web virtual con sus portátiles buscando lo que no hayan en la realidad espiritual que les rodea. Algo así como regalar a unos recién casados un abono a los cines de los lugares que visiten en su luna de miel, por si se aburren, para asegurar que se mantienen unidos en el viaje.
De todas formas, si esto de la religión les aburre, en el mundo incrédulo cada vez es más importante Dios, al menos en los videojuegos. Sobre todo para sustituirle, una tentación muy antigua que ahora se ofrece en una nueva versión digital. Por ahí se empieza, jugando.
Aunque el islam, visto así en conjunto, no se salva. Los cristianos defendemos sus derechos violados en Guantánamo, ante los condenables abusos que se han perpetrado con el Corán; pero mientras esto ocurre, en Arabia saudí (ese país que nadie invade porque es petróleo "amigo") detienen cristianos y saquean sus casas, arrebatándoles las Biblias.
Por su parte, Denton Lotz, secretario general de la Alianza Bautista Mundial, tiene la valentía de denunciar cuestiones reales: "No queremos obispos ni cardenales, pero tenemos 100.000 pequeños papas a los que llamamos pastores", dice este líder bautista mundial: a lo que añade que "los cristianos no debemos permitir que los líderes marginales del movimiento carismático nos impidan tender nuestros brazos al Espíritu Santo", explicó. "Los bautistas nos vamos a hacer daño si nos convertimos en `binitarios´ en lugar de trinitarios". Habla Lotz de servicio en lugar de autoritarismo (sin que ello implique falta de autoridad), y búsqueda del lado trascendente y sobrenatural que complemente la cara racional y realista del ser humano que cree en Dios. Cuerpo, alma y espíritu.
Como colofón, la esperanza, la luz inmensa que emana del pensamiento de un cristiano profundo, sólido, afincado en el dolor como constante de su vida, sin que esto le impidiese amar y ser amado por Dios: César S. Lewis. El gran pensador y escritor inglés capaz de plasmar en letras, imágenes, narraciones y fantasía un mundo lleno de ilusión, dinamismo y atractivo que encierra de forma clara el mensaje y valores cristianos (ni comparación en este aspecto con el "Señor de los anillos" de Tolkien, de quien por cierto fue amigo).
Y vive y escribe Lewis sin religiosidad marchita. Como muestra evidente, que es la misma Disney la que está llevando a la pantalla sus historias. El león siempre vence a la bruja. De hecho, ya la venció para siempre hace más de dos mil años en un cruz y una tumba que quedaron para siempre vacías. Esa es la esperanza del mundo y de la iglesia. Ninguna otra, pero es la esperanza que basta para todas las grandes y pequeñas historias que son nuestras vidas, incluidas las que aquí les hemos resumido y que corresponden a la actualidad mundial que incluimos en nuestras noticias.
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2005 (España) |