|
Sopa de pescado
El otro día mi mujer hizo sopa de pescado. Esto significa un arduo trabajo previo de preparación pues uno de sus placeres es comerla sin que haya espinas, ni caparazones, ni otros tropiezos. Estaba muy buena.
En mi plato encontré dos espinas, pero no significaron trastorno alguno ya que iba comiendo y saboreando despacio. Con todo, avisé a los demás comensales de dicha posibilidad.
- Nada es perfecto -apuntó mi mujer-.
- Es verdad -apostillé- pero no permitiré que nada quite el mérito de quien la preparó ni el placer de la sopa que estoy comiendo.
Entonces pensé en el culto de adoración. Es un acto sublime, pero también en esto "nada es perfecto". Incluso hay espinas . Pero no debemos permitir que de ninguna manera resten mérito a lo que Dios hizo por nosotros, ni impidan el disfrute de lo que hayamos ido a hacer
Un abrazo,
Carlos
Carles Pujol es médico de familia en Catalunya.
© C. Pujol, ProtestanteDigital.com, España, 2005 |