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Moaña: donde las vacaciones se transforman en Evangelio creativo
SEIXO (PONTEVEDRA), 20/08/2007 (ACPress.net)
Predicación del Evangelio con mimos, títeres, payasos, tableros, teatro... Hace ya más de dos semanas que la campaña de evangelización en Moaña terminó. Una muestra de las muchas que se realizan en la España veraniega, y que implican una dedicación, entusiasmo y esfuerzo enormes y desinteresados que muestran el anhelo de cumplir el mandato de Jesús: “Id y predicad el Evangelio a toda criatura”.
“Los más de 100 hermanos que vinieron de diversos lugares de España regresaron a sus sitios de origen para continuar adelante con sus vidas, pero nos han dejado un recuerdo imborrable de su amor al Señor, de su amor a las almas y su ejemplo al buscar oportunidades para compartir el evangelio seguirá siendo de estímulo para los que quedamos aquí, congregándonos en la iglesia en Seixo y en Moaña” –así lo relata el director de la campaña, Walter Hofkamp, al hacer evaluación de lo ocurrido.
DURAS Y FELICES JORNADAS
La jornada comenzaba con un grupo de personas que iba al pueblo a repartir folletos, mientras otro grupo visitaba supermercados en los que recogían alimentos para ayudar a los necesitados del Morrazo a través de la Asociación Revive. Un tercer grupo permanecía en Seixo para interceder y orar por toda la jornada y la campaña entera.
Por la tarde, los momentos de descanso eran aprovechados por los miembros del comité para reunirse y hacer los programas, corregir los horarios y determinar las diversas actividades que cada día debían decidirse.
A continuación venía el tiempo de talleres en los que todos se preparaban en un método de evangelismo creativo: guiñol, mimo, danza, teatro, cuanta cuentos, payasos, el uso del tablero para explicar el evangelio. Era un tiempo de trabajo y ensayo que culminaba con unos minutos para un bocadillo y luego salir hacia Moaña para presentar todo lo preparado.
A partir del día lunes 6 de agosto presentaron un programa infantil y familiar. Se hinchaba un gran castillo de goma en el que los niños podían saltar a gusto, mientras otros se dedicaban a pintarles la cara con alegres motivos. Todo esto preparaba el ambiente junto con mucha música, alegría y el mensaje del evangelio expresado de diversas formas una y otra vez a pequeños y grandes durante un programa de sesenta minutos “que pudimos repetir varios días, primero en el parque junto a la playa de la Xunquiera y mas tarde en el Palco de la música en el paseo marítimo de Moaña”, dice Hofkamp. Al terminar el programa los jóvenes se acercaban a las personas para hacerles una encuesta sobre asuntos religiosos, lo cual daba pie a exponer el evangelio a quienes mostraban interés.
Al final del día había tiempo para compartir y analizar lo que se había vivido: “Al regresar, cenábamos en Seixo y luego teníamos un tiempo para compartir las experiencias del día y orar por las personas que habían recibido el evangelio para que la semilla no fuera arrebatada por el enemigo de las almas” –dice Walter Hofkamp.
Pero el trabajo no terminó aquí. Al acabar la campaña, continuaron con una semana de seguimiento visitando a quienes dejaron sus nombres y direcciones. Y finalmente, la vuelta a casa.
Fuente y redacción: ACPress.net
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