
Un importante grupo de obispos conservadores anglicanos ha decidido crear una red global -independiente de la autoridad del arzobispo de Canterbury- para combatir las corrientes teológicas liberales que se concretan de forma visible en la ordenación de sacerdotes con parejas homosexuales. De momento no habrá cisma oficial, en el sentido de ruptura total, ya que la FOCA afirma su deseo de continuar en la llamada Comunión anglicana desde la autonomía. La crisis del anglicanismo no tiene precedentes desde tiempos de la Reforma protestante, según los expertos.