Ir a la Portada de este Número Número 319. Semana del 09 de Febrero de 2010 
EL • EN LA PALABRA
Juan Antonio Monroy     

Camus, de Argelia a París

Alberto Camus (II)

Al cumplirse los 50 años de la concesión del Premio Nóbel de Literatura a Alberto Camus, los medios de comunicación están dedicando espacios al genial autor de EL EXTRANJERO. Protestante digital se ha sumado a este reconocimiento con la publicación de varios artículos sobre su persona y su obra. Este es el segundo.



A su muerte, Albert Camus tenía 47 años. Había nacido en Mondovi, departamento de Constantina, en Argelia, el 7 de noviembre de 1913. Procedía de una familia muy humilde. «Nací pobre —dice en EL REVÉS Y EL DERECHO— en un barrio obrero, pero no sabía lo que era la verdadera desgracia hasta que conocí nuestros fríos arrabales... Para corregir una indiferencia natural, fui situado a media distancia entre la miseria y el sol. La miseria me impidió creer que todo está bien bajo el sol y en la historia; el sol me enseñó que la historia no lo es todo». Más tarde diría: «Yo no he aprendido la libertad en Marx; la he aprendido en la miseria. Quince mil francos fran ceses al mes, y Tristán no tiene ya nada que decirle a Isolda. También el amor es un lujo».

El padre del escritor, miembro de una familia originaria de Alsacia, ese eterno campo de batalla entre Francia y Alemania, se llamaba Lucien Auguste Camus. Quedó huérfano al cumplir un año y fue educado en un orfelinato protestante. Al abandonar el mismo se dedicó a humildes trabajos manuales y agrícolas. Murió en el campo de batalla, durante la primera guerra mundial, el 11 de octubre de 1914, cuando su hijo Albert sólo tenía once meses de edad.

La madre, Catherine María Cardona, a su vez hija de José Cardona y Pons, procedía de una familia española originaria de las islas Baleares que emigró a Argelia. Albert Camus sentía auténtica pasión por la madre, fácilmente identificable en varias obras del escritor, especialmente en EL EXTRANJERO.

Guillermo Díaz Plaja dice que «la fuerza patética, casi tremendista» que Camus imprimió a su obra narrativa «le viene un poco de su raíz argelina y de su madre española...» Los biógrafos del premio Nóbel concuerdan en que siempre proclamó el orgullo de sentirse español por el lado materno, que le era tan querido.

Una de sus obras de teatro, El estado de sitio, desarrolla la acción en Cádiz, la tacita de plata de Andalucía, esplendor y prestigio de la España marinera. Pedro Laín Entralgo y Milagro Laín Martínez, traductores al castellano de El estado de sitio, afirman que los españoles debemos gratitud a Albert Camus «porque decidió elegir a Cádiz como contorno teatral de su ensueño, de su gran esperanza, y porque en un mozo gaditano quiso encarnar la figura del héroe que con su muerte hará posible la realización histórica de ese ensueño y de esa gran esperanza».

Imponiéndose a la pobreza familiar con una tremenda fuerza de voluntad, el joven Camus lee, estudia, observa. Sus compañeros de juego son los árabes del barrio. Con ellos recorre las calles de la ciudad y da largos paseos por las playas de Argel, donde la madre, viuda a los 25 años, se traslada en busca de mejores oportunidades económicas. En la capital de Argelia consigue terminar los estudios de bachillerato. Ingresa en la Universidad y actúa como guardameta del Racing Universitario de Argel.

Una tuberculosis grave le obliga a dejar los iniciados estudios de Filosofía. Camus no permite que la enfermedad le doblegue. El carácter es la energía sorda y constante de la voluntad. Camus lo sabe.

Consigue un empleo como redactor en la prefectura de Argel. Como le queda tiempo libre en la oficina, lee y escribe. En Argelia publica sus dos primeros libros, EL REVÉS Y EL DERECHO y BODAS. Entra como redactor jefe en el periódico «Alger Republicain», que dirige su amigo Pascal Pía. Con otro grupo de amigos, especialmente musulmanes, funda una compañía de teatro y estrena obras que él mismo escribe o adapta.

La fama de Albert Camus llega a la metrópoli. París le llama. En 1940, cumplidos 27 años, se instala en la capital francesa. Entra de secretario de redacción en el diario «París Soir». Estalla la segunda guerra mundial y Camus se repliega con el periódico a Clermont-Ferrand. Forma parte del grupo de resistencia Combat. Regresa a París y vive en la clandestinidad.

En 1942, en plena guerra mundial, publica dos de sus mejores libros: EL EXTRANJERO y EL MITO DE SÍSIFO. Aunque quiere pasar desapercibido, pronto se convierte en el escritor más célebre de Francia.




Artículos anteriores de esta serie:
 1Vigencia de Alberto Camus 

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.


© J. A. Monroy, ProtestanteDigital.com, (España, 2008).

 

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