Ir a la Portada de este Número Número 319. Semana del 09 de Febrero de 2010 
ENFOQUE
J. A. Monroy     

Jesús y la justicia social

Escribo un segundo artículo sobre los principios sociales del Cristianismo con la intención de responder a la crítica que de ellos hace Carlos Marx. Utilizo en exclusiva argumentos tomados del Nuevo Testamento.


Cuando el Señor inaugura su ministerio en la sinagoga de Nazaret lee estas palabras de Isaías: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18).

El Evangelio es predicado primero a los pobres, desheredados de los bienes terrenos. Las Bienaventuranzas (Mateo 5:3-11) son ocho cartas para el mundo de la pobreza, ocho rayos de esperanza a la clase más explotada en el curso de la Historia.

El juicio final tendrá muy en cuenta el comportamiento del hombre para con ese mundo de la pobreza, desheredado de bienes materiales y de afectos humanos.
“Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos mis pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:34-46).

Al joven rico, que desea conocer la forma de heredar la vida eterna, eterna preocupación del hombre desde la caída de Adán, Cristo le dice: “Vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo” (Lucas 18:18-30).

La gran lección de este pasaje es que las riquezas suelen ser un obstáculo para alcanzar la presencia de Dios.

En la parábola del rico necio (Lucas 12:13-21), de una gran carga social, Cristo se pronuncia contra la avaricia y contra la retención injusta de la propiedad con imágenes y conceptos superiores a los usados por Marx.

Cristo no fustiga al terrateniente, pero le hace ver su necedad al invertir los valores de la existencia, descansando su objetivo en la vida misma en lugar de pensar en lo trascendente.

Al propio tiempo descubre la miseria del corazón humano; el egoísmo del capital, cuya única preocupación consiste en multiplicar sus valores, sin importarle las necesidades ajenas.

En tema de justicia social, Cristo es aquí más marxista que el propio Marx.

J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional.


© J.A. Monroy, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

 

[Versión impresa] [Enviar por email] [Portada]
PUBLICIDAD

 OTROS ARTÍCULOS RECIENTES DEL AUTOR/A EN ESTA SECCION:

Haití, ¿castigo de Dios? (05/02/2010)
A José Saramago (07/02/2010)
Literatura para niños (31/01/2010)
Carta a Adolfo Marsillach (1978) (29/01/2010)
Carta al rey de España (1976) (22/01/2010)
Potifar (24/01/2010)
Carta a los señores obispos (1974) (15/01/2010)
Sexo y Dios (17/01/2010)
Carta al director de Fuerza Nueva (1973) (08/01/2010)
Soy diferente, ¿y qué? (10/01/2010)
Sr. Jiménez Lozano: (Vida Nueva, 1972) (01/01/2010)
Miguel Ángel Gómez y sus novelas de enigma (03/01/2010)
Carta al cardenal Tarancón (1970) (25/12/2009)
La literatura de Pérez Alencart (27/12/2009)
Carta al director de la revista «S. P.» (18/12/2009)
Obra poética de Mariano San León (20/12/2009)
Mondeño: réquiem por un torero (1966) (11/12/2009)
La vidriera carmesí (13/12/2009)
Carta al director de Pueblo -1963 (04/12/2009)
Dios en la generación del 50 (06/12/2009)

[Todos sus Artículos]
 

 OTROS ARTÍCULOS RECIENTES DEL AUTOR/A EN OTRAS SECCIONES:

La globalización y el dios Dinero (2MB) (16/10/2005)

[Todos sus Artículos]
 

Leer Editorial EDITORIAL
La deuda del Gobierno español
Leer Martes mARTES
JOSÉ DE SEGOVIA
El Simón del desierto, de Buñuel
Leer De par en par De par en par
JUAN SIMARRO
Los pobres, la justicia y el «todavía no»
Leer Orbayu Orbayu
MANUEL DE LEÓN
El gobernador de Curaçao procesado
Leer Tus Ojos Abiertos Tus ojos abiertos
ISABEL PAVÓN
¿Almas o personas?
Leer Con Otro Ritmo Con otro ritmo
JAIME FERNÁNDEZ
Un millón de muertos
Leer La Voz La voz
CÉSAR VIDAL
La verdadera Iglesia no tiene Papa
Leer Claves Claves
WENCESLAO CALVO
Yo también soy católico
Leer Intimo Íntimo
YOLANDA TAMAYO
Quietud en medio de la tormenta
Leer Enfoque Enfoque
JUAN A. MONROY
Haití, ¿castigo de Dios?
MULTIMEDIA
Ir al iGod hispano
DOMINICAL
El • en la palabra
JUAN A. MONROY
C@rta de tu amigo
LUIS RUIZ
Muy personal
CT2010
Ollada galega
X. MANUEL SUÁREZ
Zapatero-Biblia
C. VIDAL
ConCiencia
ANTONIO CRUZ
Ciudadano Cortés
J. JOSÉ CORTÉS
Kairós-cronos
CARLOS MNEZ. Gª
Códice de Asombros
A.P. ALENCART
Q-entos
ANTONIO CÁRDENAS
Intermedios TV
JORDI TORRENTS
El alma del papel
NOA ALARCÓN
ENCUESTA
¿Prohibiría los minaretes en su país?
¿Quiénes somos?
Contactar con P+D
Agregar a favoritos
Página de inicio
Mapa del sitio P+D
PUBLICIDAD
Publicidad:(Nueva ventana)
Publicidad:(Nueva ventana)
© 2003- 2010, Protestante Digital. España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal,
pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de P+D.