No huiré
Puede que todo sea un sueño, que esta realidad arremeta contra su irrealidad y se funda en sueño.
Quizá el pasado y el presente sólo sean tristes travesaños de lo incierto.
Pese a ello, retomemos nuestra senda es ya tarde y aún nos queda mucho camino por andar...
Bajo la tenue luz he confundido risas con lágrimas, se ha intercalado la claridad y el amor, enredados entre palabras que nunca pronuncio.
Aparezco ante todos floreciente cual profusa flor de loto, mas ante ti, no hay color que camufle lo que soy.
Antes huía para no sentir miedo, mezclábame con una multitud de dudosos.
Ahora no puedo renunciar a nada, he comprendido que todas las dudas que me asustan están dentro de mi.
Así que he decidido dejar de correr, no quiero cansarme.
Camino en tanto que tú vienes.
Tras muchos años de incansable huída he comprendido la difícil lección de la espera, buscando como una niña sorprendida el suave roce de tus sabias manos.
Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).
© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com (España, 2009).
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