A los magos, zumito
Carta abierta a padres y madres
Queridos padres y madres: La noche de Reyes se acerca y aún estamos a tiempo de hacer las cosas como es debido. Eduquemos a nuestros hijos e hijas de una manera conveniente. Si el abuso del alcohol es malo, es malo siempre.
Si les enseñamos que abusar de él es perjudicial para la salud, ¿por qué ofrecer a los Magos de Oriente una copita en cada casa la madrugada del 5 de enero?
¿Acaso beber tanto en tan poco tiempo no desfavorecerá su buen hacer y provocará errores en la repartición de los regalos?
A mí de chica nunca me traían lo que yo pedía. La razón está clara, pero entonces no lo sabía, por eso prevengo.
Es penoso ver en el anuncio publicitario de una cadena de supermercados como una niña ofrece tan contenta la copa llena de tinto a tan célebres personajes. A los camellos agua, eso sí, para que no se les tambaleen las patas y puedan soportar bien el equipaje.
Seamos sensatos.
Si a Papá Noel, tan lejano a nuestra cultura y que tan buena acogida se le ha hecho (aquí no despreciamos a nadie), no se le ofrece alcohol, a los Magos, tan nuestros de siempre, tampoco.
Demos ejemplo y seamos leales con las enseñanzas que les damos. Equivocadamente podrían estar aprendiendo que ofrecer alcohol es ofrecer lo mejor del mundo, dado lo que estas figuras significan para ellos.
Además, digo yo, si en cualquier establecimiento está prohibido vender alcohol a los menores, ¿cómo se les puede permitir que sean ellos mismos los que lo ofrezcan en el propio hogar aconsejados por adultos?
Para volverse locos.
Los niños y las niñas no son tontos, a veces hacen como si lo fueran por la cuenta que les tiene, pero de tontos no tienen un pelo.
Los Magos, por su salud, agradecen esta llamada de atención. Más que por vicio, toman la copa por agradecimiento pero, al cabo de media hora, los pobres se sienten fatal, trastornados, dejan terrones de carbón donde no deben, y caminan al son del baile de sambito.
Para que no tengan que acudir el resto del año a la Asociación de Alcohólicos Anónimos, que ya bastante trabajo tienen y bastante bien lo están haciendo, a los Magos, siempre zumitos.
Isabel Pavón es escritora y miembro de una Iglesia evangélica en Málaga
© I. Pavón, ProtestanteDigital.com (España, 2008).
|