Ir a la Portada de este Número Número 318. Semana del 02 de Febrero de 2010 
Avance noticias: 29/07/10: La extraña historia del judío llamado Adolf Hitler      
ÍNTIMO
Yolanda Tamayo     

Quietud en medio de la tormenta

La paciencia es una virtud que todos necesitamos ejercitar. Vivimos en un mundo donde prima lo urgente, lo inmediato, todo gira a gran velocidad haciéndonos transitar por la vida con cierta premura.


Como madre ya he comprobado que la paciencia no nace con el bebé, es algo que se va adquiriendo con el paso de los años.

Mi hija de veinte meses corre de un lado para otro sin control. Su vida es un continuo juego hasta que aparecemos su padre o yo.

Somos los protectores, defensores, arrulladores, pero también somos esos dos obstáculos que ella encuentra en su camino cuando desea llevar a cabo alguna travesura.

Aunque sé que no entiende lo que quiero expresarle, tiendo a repetirle una y otra vez:

– Espera cariño, ahora te pongo en el suelo.

- Espera mi vida, ahora te doy la cena.

- Espera, ahora saldremos a dar ese paseo.

Espera, espera, espera…

Para ella, al igual que para los demás niños de su edad, esa espera le crea cierta frustración ya que es incapaz de comprender cuanto tiene de necesaria. Para los niños, esperar es una labor costosa, pues desconocen lo que es la paciencia. No tienen juicio para entender que en un momento determinado se les concederá lo que demandan, por ello ,se aburren, se vuelven inquietos, no soportan la angustia de la espera.

Quizá, los adultos nos tomamos tan en serio el hecho de hacernos como niños, que la acción de esperar también es considerada como una prueba de fuego.

Casi todo en la vida tiene un precio, un valor que hay que aprender a solventar con constancia y a menudo con sufrimiento.

La paciencia no se nos regala, también tiene su coste. Adquirirla no es sencillo, pues sólo se consigue practicándola.

Ante circunstancias que nos acometen en la vida tenemos la apremiante necesidad de tomar posesión de nuestras armas y salir a guerrear. Queremos eludir la voz de Dios y hacer caso omiso a sus consejos, pues torpemente creemos que es el momento de ceñir nuestros lomos y salir al campo de batalla blandiendo nuestra verdad. Cuando Dios nos pide quietud, nuestras fuerzas se desmoronan, no concebimos ese estado, no estamos acostumbrados a permanecer en reposo.

Si intentamos encontrar la pronta respuesta a nuestras oraciones sin contar con el tiempo de Dios, tan sólo conseguiremos una frustración semejante a la de un niño ante las negativas de sus padres.

Sin embargo cuando aprendemos a esperar confiando en Él, la quietud muestra su lado más afable y disipando nuestros temores nos ofrece un ramalazo de bendición.

Abandonarse a esa confianza no parece seguro, pero es la forma más sensata de vivir, Dios trabaja y se toma su tiempo para realizar su cometido. Confiemos en Él, esperemos en Él y Él hará…

Yolanda Tamayo es colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana).


© Y. Tamayo, ProtestanteDigital.com (España, 2010).

 

[Versión impresa] [Enviar por email] [Portada]
PUBLICIDAD

 OTROS ARTÍCULOS RECIENTES DEL AUTOR/A EN ESTA SECCION:

Rincones (30/07/2010)
La vida desde arriba (23/07/2010)
Ofrenda (16/07/2010)
¿Quién soñará mis sueños? (08/07/2010)
Más que palabras (02/07/2010)
Tatuajes, marcados de por vida (25/06/2010)
Mis lágrimas en tu redoma (18/06/2010)
Los libros no caducan (11/06/2010)
Sin apego a la vida (04/06/2010)
Tenemos lo que pedimos (27/05/2010)
No preguntes el porqué (20/05/2010)
Jesús, ese gran desconocido (13/05/2010)
Tierra abertal (06/05/2010)
Descansar en el Padre (22/04/2010)
Los cuidados de Dios (09/04/2010)
A un amigo desconocido (02/04/2010)
Tradiciones (26/03/2010)
Prójimo somos todos (19/03/2010)
Destilando amor (12/03/2010)
Aquellas palabras silenciadas (05/03/2010)

[Todos sus Artículos]
 

 OTROS ARTÍCULOS RECIENTES DEL AUTOR/A EN OTRAS SECCIONES:

[Todos sus Artículos]
 

Leer Editorial EDITORIAL
Como locos
Leer Martes mARTES
JOSÉ DE SEGOVIA
La reclusión de Salinger
Leer De par en par De par en par
JUAN SIMARRO
Los pobres y la acreditación de Jesús
Leer Orbayu Orbayu
MANUEL DE LEÓN
El gobernador de Curaçao, L. Bejarano
Leer Tus Ojos Abiertos Tus ojos abiertos
ISABEL PAVÓN
¿Almas o personas?
Leer Con Otro Ritmo Con otro ritmo
JAIME FERNÁNDEZ
Un millón de muertos
Leer La Voz La voz
CÉSAR VIDAL
La verdadera Iglesia no tiene Papa
Leer Claves Claves
WENCESLAO CALVO
Yo también soy católico
Leer Intimo Íntimo
YOLANDA TAMAYO
Quietud en medio de la tormenta
Leer Enfoque Enfoque
JUAN A. MONROY
Haití, ¿castigo de Dios?
MULTIMEDIA
Ir al iGod hispano
DOMINICAL
El • en la palabra
JUAN A. MONROY
C@rta de tu amigo
LUIS RUIZ
Muy personal
CT2010
Ollada galega
X. MANUEL SUÁREZ
Zapatero-Biblia
C. VIDAL
ConCiencia
ANTONIO CRUZ
Ciudadano Cortés
J. JOSÉ CORTÉS
Kairós-cronos
CARLOS MNEZ. Gª
Códice de Asombros
A.P. ALENCART
Q-entos
ANTONIO CÁRDENAS
Intermedios TV
JORDI TORRENTS
El alma del papel
NOA ALARCÓN
ENCUESTA
¿Prohibiría los minaretes en su país?
¿Quiénes somos?
Contactar con P+D
Agregar a favoritos
Página de inicio
Mapa del sitio P+D
PUBLICIDAD
Publicidad:(Nueva ventana)
Publicidad:(Nueva ventana)
Publicidad:(Nueva ventana)
Publicidad:(Nueva ventana)
© 2003- 2010, Protestante Digital. España.
Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal,
pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de P+D.