El pasado día 6 de marzo, y en la Sala de Grados de la Facultad de Geografía e Historia de la ocho veces centenaria Universidad de Salamanca, el poeta Marcelo Gatica (Cauquenes, Chile, 1976), leyó textos suyos pertenecientes al libro inédito Notas a pie de Éfeso.
La presentación estuvo a cargo de Alfredo Pérez Alencart, poeta, profesor de la USAL y columnista de Protestante Digital, quien esbozó unas coordenadas del libro, perfilando las entrañas de la escritura poética del joven doctorando en Literatura Hispanoamericana.
En la mesa del acto, que contó con un variado público, también estuvieron Rubén Lugilde Yepes, presidente de la Asociación Cultural Evangélica «Jorge Borrow», así como Esther Martínez Quinteiro, catedrática de la USAL y representante de la Universidad ante el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. A ella correspondió la presentación institucional y el testimonio de fraternidad para con el pueblo chileno que sufrió los efectos del reciente terremoto.
FUENTE BÍBLICA
«Y Dios nombra la luz, y forma páginas humanas. / Adán se encuentra con una página blanca/ y nombra hasta donde llegan sus ojos./ Y la luz se hace carpintero, se hace hombre/ camina como hombre, sueña como hombre/ y muere como hombre».
Con estos versos comenzó la lectura del poeta chileno. Sus escritos están enraizados en la epístola del apóstol Pablo a los Efesios. Ésa fue su hoja de ruta, pues entre lectura y lectura expuso algunos pensamientos de su quehacer literario, como cuando nos habla de la Biblia: «Es fuente inagotable de coordenadas poéticas donde Salomón fotografió el tiempo y el espacio». Fuente que le nutre y acelera su peregrinaje aun después de un terremoto y maremoto que ha dejado una estela de casas y ánimos caídos entre sus más cercanos, pérdidas irreparables como esa tía que no pudo resistir un torrente de escombros que cayeron sin aviso previo.
POESÍA Y TEOLOGÍA
Pero Gatica resurge, porque su poesía se alimenta incluso de escombros que no aminoran el ritmo de su verso, puesto que para él «la poesía es un ejercicio donde emergen preguntas y es, en definitiva, una fotografía vital de mi órbita humana y de lo inadvertido». A lo que añadió: «La poesía es un ejercicio que me conecta con las cosas, una especie de cámara fotográfica donde se ubica un espacio en blanco que va siendo completado por imágenes, silencios, fragmentos». Leía esos versos derivados de su relectura de Efesios y, luego, trataba de explicar sus comienzos en la escritura: «No recuerdo el inicio, tal vez fue en el campo, pasaba tardes enteras mirando el valle, acompañado por el viento, la línea del mar que se tendía sobre el horizonte, sobre todo, el silencio».
Toda su lectura fue acompañada con las notas salidas de la guitarra de Pablo de los Santos. La misma terminó con un bello poema dedicado a la Plaza Mayor de Salamanca, donde mezcla ciudad con fe evangélica: «Y el tiempo exhaló eternidad./ Y el viento se hizo visible,/ los ancianos se montaban en su espalda/ y los niños se subían en constelaciones// Mientras/ una mano de ángel/ siembra en el centro de la Plaza Mayor un ascensor al CIELO».
Desde 2008, año en que obtuvo el accésit del Premio Luis López Anglada (Ávila, por su libro «Puntualidad de los pájaros»), Marcelo Gatica asiste a la iglesia de Paseo de la Estación, donde conoció a quien hoy es su esposa, la música y traductora Helina Aulis, natural de Estonia. Tras una estancia por Luxemburgo, ahora piensan establecerse en la capital del país báltico.
REFERENTE CULTURAL EVANGÉLICO
No cabe duda que Salamanca se está convirtiendo cada vez más en un referente en la difusión de valores cristianos desde la comunidad evangélica; en este caso a través de la Asociación «Jorge Borrow», vinculada a dicha iglesia. La asociación viene desarrollando encuentros, jornadas y presentaciones de libros, siempre volcados a la difusión del Evangelio valiéndose de las diversas expresiones culturales.
Al hilo de esta
presencia cultural y social evangélica en la ciudad de salamanca, les ofrecemos una entrevista a Alfredo Pérez Alencart, de Esperanza Suárez.