La European Disability Network reclama una iglesia donde las personas con discapacidad también puedan liderar

La red europea de discapacidad participó en Hope for Europe 2026, encuentro de la Alianza Evangélica Europea, reivindicando que la inclusión implica darles voz, participación y responsabilidades.

27 DE OCTUBRE DE 2026 · 18:59

Representantes de la Red Europea de Discapacidad (EDN) en Golem, Albania, octubre de 2026. / Foto: <a target="_blank" href="https://europeandisabilitynetwork.com/">EDN</a>,
Representantes de la Red Europea de Discapacidad (EDN) en Golem, Albania, octubre de 2026. / Foto: EDN

¿Qué lugar ocupan las personas con discapacidad en las iglesias? ¿Son únicamente destinatarias de cuidados y atención o pueden participar en las decisiones, desarrollar sus dones y asumir responsabilidades?

Estas preguntas marcaron la participación de la European Disability Network (EDN) en Hope for Europe 2026, el encuentro de la Alianza Evangélica Europea celebrado del 5 al 9 de octubre en Golem, Albania.

Bajo el lema Esperanza en tiempos de incertidumbre, unos 250 representantes evangélicos de 35 países europeos compartieron experiencias y propuestas para fortalecer la misión de las iglesias.

Entre ellos, la EDN, red europea de ministerios evangélicos que trabajan en Europa con personas con discapacidad, puso el foco en uno de los grandes retos de las comunidades cristianas como es el de pasar de las buenas intenciones a una inclusión efectiva.

 

“Ayudar no es suficiente”

La delegación de la EDN reunió a Martina Köninger (Alemania), Taza Mzyece, también conocida como Beulah (Zambia, residente en Alemania), Lydia González y Jordi Torrents (España), Therese Swinters (Bélgica), Evelyn Apinis (Estonia), Galyna Tsymbal, Natalia Bolchuk y Sergei Bolchuk (Ucrania).

Sus representantes participaron en talleres y debates sobre discapacidad, política, comunicación, artes, espacio público y la realidad del pueblo Roma, entre otros.

En estos espacios se abordaron cuestiones como los prejuicios, la dignidad, la empatía y la justicia social desde la experiencia de las personas con discapacidad física, intelectual o sensorial.

La European Disability Network reclama una iglesia donde las personas con discapacidad también puedan liderar

 Martina Köninger, de la EDN, dirigiéndose a los participantes de Hope for Europe en Albania. / Foto: Jordi Torrents 
 

Uno de los momentos destacados del encuentro fue la intervención de Martina Köninger ante todos los asistentes. Su mensaje cuestionó la escasa presencia de personas con discapacidad en puestos de liderazgo, también dentro de las iglesias.

“La atención y el acompañamiento son necesarios, pero no bastan, y las personas con discapacidad deben poder participar en las decisiones y contribuir activamente a la vida de sus comunidades”, afirmó Koningër.

La propuesta de la EDN es clara y se basa en que no se trata solo de facilitar el acceso a las iglesias, sino de garantizar que las personas puedan formar parte de ellas en igualdad de condiciones.

 

Una de cada seis personas

La red EDN también coordinó uno de los talleres del encuentro, en el que se recordó que aproximadamente una de cada seis personas en el mundo vive con una discapacidad, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

La cifra invita a revisar aspectos cotidianos de la vida eclesial, desde la accesibilidad de los edificios hasta la comunicación, las actividades comunitarias y la formación de los líderes.

Una de las conclusiones fue que un entorno accesible no beneficia únicamente a las personas con discapacidad, sino que facilita la participación de toda la comunidad.

La European Disability Network reclama una iglesia donde las personas con discapacidad también puedan liderar

Conversaciones abiertas durante uno de los talleres organizados por EDN. / Foto: Jordi Torrents. / Foto: Jordi Torrents 
 

El taller abordó además las dificultades que afrontan algunas familias en contextos donde la discapacidad sigue asociada a la vergüenza o al estigma.

Los participantes destacaron la importancia de acompañarlas, promover la aceptación y crear oportunidades para que cada persona desarrolle sus capacidades.

Desde la perspectiva cristiana, la dignidad no depende de la autonomía, la productividad o la capacidad de comunicarse. La cuestión es cómo trasladar esta convicción a la práctica cotidiana de las iglesias.

 

Valiosos tesoros: inclusión en Albania

El taller de la EDN permitió conocer también el proyecto Valiosos Tesoros (VT Albania), impulsado por Luis y Laura Artoni, una pareja argentina vinculada a la organización misionera World Gospel Mission.

La iniciativa acompaña a jóvenes y adultos con discapacidad física e intelectual a través de un centro de día y actividades que favorecen la autonomía y la participación social.

Laura trabaja en el programa de atención diurna, mientras que Luis promueve iniciativas deportivas inclusivas, entre ellas el fútbol para personas amputadas.

Su experiencia mostró cómo la inclusión se concreta en el día a día con espacios de convivencia, relaciones personales, aprendizaje y oportunidades para participar en la comunidad.

Un trabajo que implica también a las familias y que busca que cada persona sea reconocida por sus capacidades y no definida únicamente por su discapacidad.

 

La tartamudez, una discapacidad poco visible

Otra de las voces que enriqueció el encuentro fue la de Cinthia Hieber, fundadora de la Asociación Paraguaya de la Tartamudez y miembro de la Alianza Evangélica de Paraguay.

Hieber compartió con el equipo de EDN su experiencia personal al pasar de una afectación de un 90% a una de solo el 20%. Hieber llegó a preguntarse por qué Dios no le había permitido recuperarse del todo, pero con el tiempo encontró en esa experiencia una oportunidad para ser testimonio y acompañar a otras personas, especialmente a través de grupos de apoyo.

Un hecho trágico marcó su compromiso, el de conocer el caso de un niño de doce años que se suicidó tras sufrir acoso por su tartamudez. Aquella noticia la impulsó a crear espacios de apoyo y sensibilización.

Su testimonio puso de relieve una dimensión de la discapacidad que a menudo pasa desapercibida como son las barreras sociales, las burlas y los prejuicios que pueden tener consecuencias profundas en la vida de las personas.

 

De las palabras a los hechos

Como conclusión, la participación de la EDN en Hope for Europe 2026 dejó sobre la mesa una cuestión que interpela a las iglesias evangélicas europeas: ¿basta con acoger a las personas con discapacidad o hay que garantizar también su participación y liderazgo?

La red defiende que la inclusión no debe quedar limitada a un ministerio especializado, sino incorporarse a la vida de toda la comunidad cristiana. Eso implica revisar espacios y actividades, escuchar a las propias personas con discapacidad y reconocer sus capacidades, sus experiencias y su contribución a la misión.

En un encuentro dedicado a la esperanza en tiempos de incertidumbre, el mensaje fue una invitación a convertir las convicciones en acciones concretas. Porque una Iglesia inclusiva no es solo aquella que abre sus puertas, sino aquella en la que todas las personas pueden encontrar su lugar y participar plenamente.

 

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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Pensando en todos - La European Disability Network reclama una iglesia donde las personas con discapacidad también puedan liderar